Hebreos 13:8 RVR1960
Mensajes biblicos y reflexiones sobre la vida espiritual que me están ayudando a crecer y madurar integramente como persona y creyente, así como en el conocimiento de Dios. Un granero repleto de semillas espirituales. Una fuente de revelación y de tesoros que pertenecen al reino del Señor.
jueves, 8 de junio de 2023
Jesucristo es el mismo
jueves, 30 de marzo de 2023
BÁSTATE MI GRACIA
BASTATE MI GRACIA
lunes, 20 de marzo de 2023
UN SISTEMA BÍBLICO
UN SISTEMA BÍBLICO
miércoles, 8 de marzo de 2023
CARTAS DE CRISTO
CARTAS DE CRISTO
domingo, 5 de marzo de 2023
LA LEY DE LA SIEMBRA Y LA REGLA DE ORO
LA LEY DE LA SIEMBRA Y LA REGLA DE ORO
domingo, 26 de abril de 2020
RICOS PARA CON DIOS
jueves, 17 de mayo de 2018
SOBRE LOS PLANES DE DIOS
"Yo sé los planes que tengo para vosotros, planes para vuestro bienestar y no para vuestro mal, a fin de daros un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo."
JEREMÍAS 29:11 DHHE
"Al hombre le corresponde hacer planes y al Señor dirigirle los pasos."
PROVERBIOS 16:9 DHHE
"El hombre hace muchos planes, pero solo se realiza el propósito divino."
PROVERBIOS 19:21 DHHE
Nadie conoce en su totalidad los pensamientos o planes de Dios, ni tan siquiera una ínfima parte de ellos, pero de algo si podemos estar seguros, que él sí los tiene y que son buenos.
Damos gracias a Dios que tenemos su palabra escrita, por medio de la cual se nos revelan sus pensamientos y propósitos.
En ella encontramos sus testimonios, sus mandamientos, sus promesas, sus hechos pasados, presentes y futuros.
"Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;"
2 Pedro 1:19 RVR1960
"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra."
2 Timoteo 3:16-17 RVR1960
Los planes de Dios los conocemos por las escrituras, por las palabras de Jesucristo y por la enseñanza de los apóstoles.
Pero todavía mucho mejor que eso es, que el Señor nos ha unido con sus planes y propositos en espíritu habiendo escrito su voluntad en nuestros corazones, y habiendonos sellado con el Espíritu Santo para que seamos guiados a toda la verdad.
"Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra."
Ezequiel 36:26-27 RVR1960
En estos tiempos tan inciertos en que nos ha tocado vivir necesitamos asirnos de la palabra profética que Dios nos ha dado. Cuando la profecía es de Dios vamos a ser llevados a buscar más de él, a confiar en él y a descansar en su poder y en su amor.
La palabra que es de Dios no produce temor en nuestros corazones sino más bien fe y esperanza.
Dios tiene para todos y cada uno de los que creemos en él pensamientos de paz, planes de bienestar, propósitos de liberación, de perdón y de prosperidad.
Como pueblo e individuos tenemos diseñado de parte del Señor un plan estratégico perfecto. Lógicamente para que nos sea mostrado o revelado es necesario que estemos dispuestos a seguirlo.
Dios tiene para mí y para usted planes de bienestar ¡No es maravilloso! ¡Creamoslo!
"Los planes son del hombre; la palabra final la tiene el Señor. Al hombre le parece bueno todo lo que hace, pero el Señor es quien juzga las intenciones. Pon tus actos en las manos del Señor y tus planes se realizarán."
PROVERBIOS 16:1-3 DHHE
Está bien y es necesario que hagamos planes para alcanzar nuestras metas e intereses. Es responsabilidad de cada individuo organizar y planificar su vida en la medida de lo posible, según sus capacidades y recursos. Dios está de acuerdo, es su voluntad de que hagamos planes y tengamos proyectos. No necesitamos una palabra especifica de Dios ni una profecía o revelación para ponernos en marcha y hacer aquello que ya sabemos que es nuestra obligación y responsabilidad.
También es cierto que como creyentes nos conviene que presentemos en oración delante del Señor todos nuestros planes o proyectos para que él nos guíe.
Puede que pensemos que nuestras circunstancias actuales y las situaciones que vivimos no sean las mejores, Dios las conoce, él no las ignora. Siempre esperamos que las cosas cambien y vengan tiempos mejores, y eso es precisamente lo que Dios promete. El nos promete un futuro lleno de esperanza, pero también un presente con propósito y finalidad.
El tiempo presente que estamos viviendo con todo su contexto, circunstancias, pruebas y aflicciones son oportunidades que nos preparan para un futuro mejor. Si gestionamos bien nuestra vida presente y nuestras experiencias pasadas, podremos ser mejores personas y más felices. Conocer a Dios y tener fe en Él es esencial.
Una parte de los ciudadanos de Jerusalén se encontraban desterrados en Babilonia cautivos del rey Nabucodonosor, no estaban en su mejor momento. Ellos estaban bajo el juicio y castigo del Señor. Su conducta desobediente y su idolatría les había llevado a esa situación.
Aún así, Dios tenía un plan para su pueblo; el Señor estaba tratando con ellos en esas circunstancias de cautividad. Ellos podían elegir como vivir en el contexto en que Dios les había puesto. Ellos podían seguir creyendo a Dios o no, y podían reconocer su mano poderosa actuando sobre sus vidas y someterse a ella o no.
Por medio de Jeremías Dios les avisa de que tengan cuidado y no se dejen mover por los falsos profetas y sus profecías de rápido cumplimiento e instantánea y falsa prosperidad. Jeremías les dice que ellos deben aceptar el trato de Dios y mirar más allá de sus circunstancias. Los falsos profetas les dicen que huyan de su situación, que Dios no quiere esa prueba de sufrimiento para ellos.
Pero Dios quiere que ellos se enfrenten con la realidad de sus circunstancias y las acepten con fe sabiendo que él está al control de todas las cosas.
Para salir airosos de toda situación debemos tomar siempre el lado de Dios. Esto no se trata de ser dogmáticos ni de creer que somos los únicos que tenemos la sana doctrina, ni de pensar que Dios sólo está por nosotros y por nadie más. Aunque es cierto lo que nos dice la escritura: "Si Dios es por nosotros, quién contra nosotros"
"El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama."
S. Lucas 11:23 RVR1960
Es posible que nuestro adversario el diablo tenga pensado el mal para nosotros, y que haya gente que nos aborrecan y nos maldigan, pero en los planes de Dios está bendecirnos y llevarnos a la prosperidad.
"Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Ésta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová."
Isaías 54:17 RVR1960
Para acertar a entender correctamente la voluntad y el plan de Dios es necesario que comprendamos que lo más importante no es lo que nosotros hacemos por Dios sino lo que el ha hecho por nosotros.
Nuestro interés principal debería ser conocer que ha hecho Dios por nosotros.
Toda nuestra vida depende de que conozcamos y recibamos la gracia y amor de Dios mostrados en su obra por Jesucristo y que nos es conferida por medio del Espíritu Santo.
Pero aún hay algo más importante que lo que el Señor ha hecho por todos y que lo que nosotros hacemos, primero se trata de conocer lo que Él es, y segundo la identidad que nos ha dado.
"Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado."
S.Juan 17:3 RVR1960
Necesitamos profundizar en conocer a Dios como Él es y en conocernos a nosotros mismos.
Para finalizar este escrito os dejo con las siguientes sugerencias para reflexionar:
En todo plan o proyecto de Dios hay un llamado, una salida o comienzo, un camino o desarrollo, y un fin o meta.
Dios llamó a su pueblo a salir de Egipto y les hizo atravesar el desierto, para finalmente introducirlos en Canaan.
La experiencia del pueblo de Dios es para nosotros los creyentes un ejemplo para la vida espiritual.
Dios tiene un plan de salvación y liberación, un plan de edificación, construcción o formación, y un propósito o plan final.
"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria."
Efesios 1:3-14 RVR1960
"Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu."
Efesios 2:19-22 RVR1960
Observando estos pasajes podemos descubrir que hay un llamado, un proceso de edificación y un propósito final. Bendiciones.
Pedro Jurado
miércoles, 1 de febrero de 2017
OBJETIVOS Y PROVISIÓN DE LA GRACIA
Colosenses 1:3-14 RVR1960
Comparar con Efesios 1:15-23
De la nada, Dios lo creó todo. El Señor es Todopoderoso; Él hace todas las cosas nuevas y llama las cosas que no son como si fuesen.
Dios también trabaja y realiza su obra haciendo uso de una materia prima o sustancia, un elemento, una persona, con algo natural o espiritual.
El Señor puede hacer algo grande y portentoso con cosas pequeñas e insignificantes. Un poco de barro, una vara, una pizca de levadura, una pequeña semilla de mostaza, una humilde persona, unos peces y unos panes, una palabra dicha a su tiempo, una escritura, un gesto, una demostración de amor etc.
Pero aún más, Dios da dones a los hombres y los capacita, para que cumplan sus propósitos y lo realicen con eficacia. Ahora bien, creo que es importante que entendamos, que la efectividad o eficacia en la obra de Dios no debe medirse siempre por resultados evidentes o aparentes. Ante todo, lo más importante es hacer la voluntad de Dios y dejar los resultados, el crecimiento o el posible fruto en sus manos.
Medir el éxito en la iglesia de Cristo y en la vida espiritual según los valores y parametros del mundo es lo más absurdo que pueda hacerse. La iglesia no es un negocio, ni una empresa o corporación de invención humana, es un ente vivo y obra de Dios.
En toda labor u obra que se hace para Dios siempre hay un fruto o resultado, aunque esto no siempre es visible ni se pueden medir. Como humanos que somos, nos gusta recoger en nuestros graneros el fruto de todo lo que hacemos, deleitarnos en ello y mostrarlo a los demás. Todo eso la mayoría de las veces no es más que una actitud de vanagloria y orgullo.
El tema o título de este mensaje me lo ha sugerido el versículo seis de este mismo capítulo "desde el día que oisteis y conocisteis(comprendisteis) la gracia de Dios en verdad."
El oir, comprender y aceptar el mensaje de la gracia verdadera producirá en los creyentes unos resultados garantizados y aprobados por Dios.
Hay un proceso o secuencia hasta alcanzar a andar dignamente delante de Dios y realizar lo que le agrada en nuestras vidas, así como para llevar fruto en toda obra buena y tener crecimiento espiritual.
¿Cuál sería esta secuencia? Antes de pasar a responder a esta pregunta me gustaría apuntar, que Dios no es especialmente exigente y difícil de agradar. Principalmente y simplificando, hay dos cosas que honran a Dios sobre todo, la fe o confianza que ponemos en Jesucristo, y el amor hacia a Él y a nuestro prójimo.
Todo lo demás son planteamientos con los que se trata de explicar como llegar a estar fundamentados sobre esos dos pilares, es decir, los procesos mediante los cuáles llegamos a experimentar las virtudes de Dios y llegar a la madurez espiritual, o lo que es lo mismo, tener el caracter de Cristo.
Dios quiere que lleguemos a alcanzar ciertos objetivos o metas en nuestras vidas, y para ello nos ha provisto los medios o recursos necesarios.
Vamos a ver en este pasaje de Colosenses algunos de esos objetivos a alcanzar y lo que tenemos que hacer para lograrlos.
Según nuestro pasaje los objetivos serían:
A.) Llegar a andar como es digno del Señor. (Mateo 10:37,38)
B.) Llegar a agradar al Señor en todo cuanto hacemos o dejamos de hacer. (Colosenses 3:23)
C.) Llegar a llevar fruto en toda obra buena, labor o tarea que nos ha sido encomendada por Dios.
(2 Corintios 9:8) (Hebreos:13:21)(2 Timoteo 2:21)
D.) Seguir creciendo en el conocimiento de Dios. (Filipenses 3:8,10)
E.) Llegar a tener paciencia y longanimidad en toda situación. (Lucas 21:19)
Debemos entender que estos objetivos no son logros que por nosotros mismos podamos alcanzar, sino que hay una provisión de gracia suficiente, que se nos da a través de unos medios para que alcancemos dichas metas.
A.) La oración y peticiones sin cesar.
B.)La provisión de un conocimiento pleno o revelación de Dios y su obra. Tiene que ver con la intuición o discernimiento en el espíritu de la voluntad de Dios, de su verdad y de todo cuanto ha realizado a nuestro favor. Es obrada por medio del Espíritu de Dios en el espíritu del hombre.
C.) Provisión de sabiduría e inteligencia espiritual. Es la comprensión en nuestra mente de la revelación que el Señor nos ha dado en el espíritu, y la habilidad para aplicarla en la vida práctica.
D.) Provisión de fortalecimiento interior mediante el poder de Dios. Es la influencia u operación de la gracia de Dios desatada en mi interior a causa de la oración, la revelación, la comprensión y entendimiento de su obra y voluntad. Pero sobre todo por la fe ejercida en la obra de Cristo.
Concluiré esta reflexión diciendo, que en el nuevo pacto en Jesucristo, no hay demanda, exigencia, regla o condición en la que Dios no nos haya provisto de la gracia, recurso o provisión necesarios para que se cumplan.
Pedro Jurado
martes, 17 de enero de 2017
UN LADO OSCURO DEL CORAZÓN
Filipenses 2:21 RVR1960
Comparto esta reflexión sin el ánimo de ofender a nadie, pero sí con el deseo de despertar la conciencia de algunos a un llamado y servicio al Señor totalmente desinteresado. Entiendo que trato un tema delicado, y por tanto para creyentes maduros. Abstenganse de leerlo hermanos que se sientan débiles en la fe y que aún no tienen sus sentidos espirituales ejercitados en el discernimiento del bien y el mal.
Detrás de muchas cosas que se hacen existe un interés propio, ya sea económico, de promoción y fama, de reconocimiento, de poder e influencia, de control etc.
En los diferentes proyectos, actividades y tareas que se llevan a cabo en el mundillo religioso, por muy espirituales que parezcan siempre hay alguien que quiere apuntarse los tantos y sacar algún partido. Todos desean ser considerados los promotores de tal actividad de oración, de tal programa para lideres, del avivamiento que vendrá, de la restauración que se hará y de muchas cosas más.
Todo esto me recuerda la mención que hace el apóstol Pablo de aquellos que buscaban gloriarse en los creyentes a causa de la práctica de la circuncisión. Hay lideres y organizaciones que buscan el gloriarse en los creyentes consiguiendo que estos entren en sus actividades y participen de sus eventos o programas o se afilien a su organización. No buscan lo que es de Cristo, sino más bien satisfacer sus propios intereses de organización, de crecimiento y de influencia sobre el mayor numero de creyentes y congregaciones posible.
Nadie parece ofrecer nada de forma desinteresada, artruista o por gracia. Lo de, "de gracia recibisteis, dad de gracia" no tiene que ver con la práctica de muchos.
Todos quieren poner su sello o marca sobre los demás, para de alguna manera reclamar su derecho de patente y propiedad. Los creyentes somos hijos de Dios por la fe, le pertenecemos a Él y nada más. No somos iglesia de nadie excepto de Cristo. No somos siervos o esclavos ni de apóstoles, ni de profetas, ni de maestros o pastores, ni de organizaciones, sino de Cristo y de Dios. No obtante, el Señor nos ha recibido como a hijos y nos trata como tales; Él nos ha hecho libres de toda servidumbre y esclavitud.
Pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas.
2 Corintios 11:20 RVR1960
Hay demasiados faraones y faraonas entre las filas del liderazgo cristiano que no quieren dejar ir libre al pueblo del Señor, los necesitan para mantener sus propios reinos y permanecer subidos en su pedestal. El Señor les dice: "Deja ir libre a mi pueblo para que me sirva"
Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.
1 Corintios 7:23 RVR1960
No nos hagamos esclavos de los hombres, ni permitamos que los hombres nos hagan sus esclavos. Los buenos obreros cristianos dejan en libertad a los hijos de Dios; ellos creen que Dios es poderoso y suficiente para trabajar profundamente en el corazón de su pueblo. Los buenos ministros no usurpan la soberanía de Dios pretendiendo forzar y obligar a los creyentes a hacer cosas que es Dios mismo el que debe producirlas en ellos.
A la larga, el discipulado más eficaz es enseñar a los creyentes a vivir en libertad y responsabilidad delante de Dios, y no en sometimiento y dependencia de un liderazgo o sistema humano, por muy espiritual que parezca.
La escusa de estar haciendo la obra de Dios, o de ser los llamados o ungidos de Señor, no da derecho ni autoridad a nadie, para eregirse gobernador o señor de los demás y hacer que todos sirvan a sus proyectos o programas, sin interesarse ni discernir lo que Dios pueda estar queriendo hacer en cada persona. Hay muchos obreros, especialmente los que se hacen llamar 'apostoles' que sin pestañear, y haciendo uso de su autoridad e influencia, hipotecan la vida de los creyentes para sus propios intereses.
Pedro Jurado
martes, 10 de enero de 2017
ESFORCEMONOS EN LA GRACIA
Romanos 9:16 RVR1960
Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
2 Timoteo 2:1 RVR1960
Depender, gr. ec, o ex, denotando origen (el punto de donde procede el movimiento o acción) de, fuera (de lugar, tiempo o causa, directo o remoto.
Lo que Pablo nos viene a decir es que aunque queramos y nos esforcemos en agradar a Dios y cumplir con sus propósitos según nuestro parecer y propia voluntad, nunca lo lograremos. Lo que se origina en la carne o que es iniciado y activado por ella no agrada a Dios.
Solo aquello que es iniciado u originado en Dios puede cumplir con toda demanda y exigencia suya. Es por la gracia de Dios únicamente que podremos ser salvos, liberados y bendecidos; solo por su voluntad, su soberanía y su designio.
Un tema de reflexión importantísimo sería el de ocuparnos en entender cómo opera la gracia de Dios en la vida de los creyentes. De cómo podemos ser influenciados por ella de una manera práctica.
El pasaje de Pablo a Timoteo dice: "Esfuerzate en la gracia". Ahora bien, partiendo del hecho de que la gracia representa todo cuanto Dios ha realizado a nuestro favor sin que lo merezcamos, es decir, no por nuestras obras, ni por nuestras capacidades, ni porque lo deseemos ni nos esforcemos. Se hace necesario que reflexionemos y entendamos bien el significado del termino "esforzarse" dentro del contexto bíblico.
Al parecer, la única versión que se traduce con la palabra "esfuerzate" es la de Reina Valera de 1960; otras como la de, Dios habla hoy, la biblia de las Americas y la Palabra, no utilizan ese término.
Esforzar, del griego "endunamóo" dar fuerza, fortalecer. La palabra en griego se compone de una raíz, que es la preposición "en" denotando posición (fija) (en lugar, tiempo o estado), tiene relación con reposo, en, sobre, por. Y "dunamóo" capacitar, fortalecer. Procede de "dúnamis" fuerza, poder milagroso, eficacia, poder.
Entonces ¿qué significa este esfuerzate en la gracia, y qué es lo que implica?
A) Esforzarnos en la gracia implica creer y tener fe en todo cuanto Dios ha provisto por medio de Cristo.
B) Esforzarnos en la gracia implica permanecer en unión y comunión con Jesucristo.
C) Esforzarnos en la gracia implica vivir por y en dependencia de la vida de Dios, en su fuerza, por su energía.
"El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí."
S.Juan 6:56-57 RVR1960
lunes, 9 de enero de 2017
DESCARGA TU ANSIEDAD EN JESÚS
1 Pedro 5:7 RVR1960
Hay creyentes que experimentan en sus vidas un sentir constante de frustración y ansiedad. Están en ansiedad por cosas de su pasado, de su presente y/o de su futuro. En su mente tienen una idea de lo que podía haber sido su pasado y no fue, lo que debería ser su presente y no es, y los temores o incertidumbres que tienen de su futuro.
Tienen la sensación de no alcanzar nunca el bienestar espiritual que anhelan, nunca logran las expectativas de perfección que otros les han planteado o que ellos mismos se han autoimpuesto.
Ellos tienen metido en la cabeza un ideal de lo que debería haber sido y no fue, lo que deberían tener o haber alcanzado en sus vidas hoy, pero no lo han logrado. Sufren de ansiedad acerca de una esperanza de vida idealizada que nunca alcanzarán, sencillamente porque no es real, o no es ni por asomo lo que Dios tiene para ellos; o tal vez si sus sueños y aspiraciones son conforme a la voluntad de Dios no los alcanzan porque no siguen el camino adecuado.
Experimentan una sombra oscura y constante, que les susurra, que jamás alcanzarán a vivir lo que Dios tiene para ellos. No son conscientes que se trata de una artimaña de satanás para privarlos de la realidad que es Cristo en sus vidas y de toda la provisión que Dios ha hecho.
Jesús nunca nos da falsas expectativas, que es lo que muchos tienen; Él no nos hace creer en cosas que no son verdad, son los hombres que no le conocen y que tienen intereses propios particulares los que nos venden un falso evangelio. Nos ofrecen un evangelio de prosperidad, de grandezas y de éxitos sin medida.
Necesitamos librarnos de los ideales falsos sobre la vida cristiana.
Algunos predicadores han metido en la cabeza de los creyentes unas expectativas de vida cristiana completamente irreales y más bien dignas del creador de los super héroes de cómics Stan lee.
Tengamos cuidado con esas imagenes caricaturescas que algunos hacen de Dios, y que nos dan una visión absolutamente distorsionada de lo que Él es en realidad; y ya no solo de lo que Dios es, sino de lo que podemos esperar que Él hará por nosotros.
Dios llevará a cabo en la vida de los creyentes todo cuanto ha prometido y realizado por medio de su amado Hijo Cristo Jesús, que no es poco. Por lo que es necesario que conozcamos en profundidad el mensaje del evangelio de Dios, para que sepamos lo que Él nos ha concedido y cuál es la esperanza a la que hemos sido llamados.
"Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,"
1 Corintios 2:12 RVR1960
"para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,"
Efesios 1:17-20 RVR1960
Un gran numero de creyentes experimentan una carga invisible, un peso emocional y espiritual que no proviene de Dios, sino de sus falsas creencias y expectativas. Han abrazado un evangelio distorsionado, otro Jesús, y a un espíritu o unción que son completamente falsos.
Muchos son como el burro al que están engañando para que lleve una pesada carga o se mueva, al que le ponen una zanahoria por delante que nunca alcanzarán. Eso son las promesas de los hombres, los pactos, y las condiciones y normas que establecen como requisitos para alcanzar las bendiciones de Dios, zanahorias que nunca vamos a saborear.
Dios sólo ha establecido una condición, y ésta es inamovible, la salvación, la bendición, la unción, la eternidad, la victoria y todo cuanto Dios nos ofrece se obtiene por la fe en Jesucristo.
Todo lo que proviene de Dios nos es ofrecido por gracia y recibido en nuestras vidas sólo por medio de la fe.
Cristo habita por la fe en el interior de los creyentes, y Él es nuestra esperanza gloriosa. Todos los recursos espirituales que necesita un creyente se encuentran en Jesús que mora y vive en él. Sólo necesitamos aprender a vivir nuestra existencia en la fe del Hijo de Dios.
Los recursos que necesita el hombre y la mujer de Dios no vienen de fuera, ni del mundo, ni de ningún 'ungido-a', ¡que no seamos engañados!
Los hombres y mujeres usados por Dios, son sólo servidores por medio de los cuales hemos creído. Ellos nos indican el camino a la fuente de la vida, pero sólo Jesús sacia nuestra hambre y sed de Dios. Es el creyente el que debe profundizar en Dios en su vida personal hasta ser saciado de Su plenitud.
Mientras los cristianos estén buscando por todas partes, en los hombres 'ungidos', para recibir lo que sólo Dios puede darles, se encontrarán dando vueltas en un desierto, sin nunca alcanzar la tierra prometida.
"Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?"
Gálatas 3:5 RVR1960
En alguna medida, como humanos que somos, fracasamos, tenemos debilidades y limitaciones físicas, mentales y emocionales, tenemos carencias o necesidades, somos incapaces para resolver muchas cosas, pero aun así, Dios llevará a buen término sus propósitos en aquellos que tienen fe.
La fe tiene en cuenta los recursos que Dios a provisto en su gracia, por medio de Jesucristo. La fe pone la mirada en las cosas inamovibles, eternas e invisibles de Dios, y eso la sostiene.
Pedro Jurado
miércoles, 21 de diciembre de 2016
A LOS QUE QUIEREN ESTAR BAJO LA LEY
Gálatas 4:21-31 RVR1960
¿Puede ser posible que halla creyentes que quieran estar bajo la ley? Algunos judíos convertidos al cristianismo enseñaban a los Gálatas, que era necesario que practicasen ciertas leyes establecidas por Moisés, si es que querían tener la bendición y salvación de Dios.
Hoy curiosamente, son algunos creyentes gentiles de occidente los que procuran convertirse al judaísmo, por que no creen que sea suficiente la salvación por la fe en Jesucristo. La fe sustituida por el temor y la inseguridad lleva a muchos a tratar de afianzarse en su salvación por medio de la observación de la ley. Parece que muchos creyentes no saben como administrar su libertad en Cristo y se sienten incomodos e inseguros, prefiriendo estar en esclavitud bajo leyes religiosas y normas de hombres.
Al parecer resulta más fácil, menos arriesgado y comprometedor seguir unas cuantas leyes y normas religiosas impuestas, que vivir por fe.
Sin duda alguna creo que el pueblo de Israel fue escogido por Dios para dar testimonio a todas las naciones del mundo y mostrar sus propositos para toda la humanidad. Creo que debemos estar agradecidos a Dios por su elección de ésta nación, sabiendo que de ella vino la salvación para toda la humanidad por medio del Mesías nuestro Señor.
Hoy día muchos creyentes se preocupan por averiguar si su apellido es de origen o descencencia judía. Algunos piensan que estar vinculados a la nación judía les aportará algún beneficio o bendición extra que no está incluida en la salvación por medio de Jesucristo. Nada está más lejos de la verdad.
Debemos amar y apreciar al pueblo de Israel, y debemos respetar sus costumbres y cultura. Aceptar el legado de las Escrituras y el evangelio de Jesucristo que hemos recibido a través de este pueblo departe de Dios es como mejor podemos honrarles.
No obstante, como cristianos no es necesario que practiquemos su cultura, costumbres ni rituales religiosos. La bendición de Dios es completa por medio de Jesucristo para todos los creyentes, no hay nada más que añadir.
Somos hijos de Dios por medio de la fe en Jesucristo, hijos de Abraham e hijos de la promesa. Somos ciudadanos de pleno derecho de la Jerusalen celestial, la nación libre. Los creyentes en Jesucristo somos judíos de pleno derecho por la fe.
"Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios."
Romanos 2:28-29 RVR1960
"pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa."
Gálatas 3:26-29 RVR1960
Se corre el peligro en la actualidad entre el pueblo evangélico de volver a prácticas y ritos judíos, que nada tienen que ver con la fe del evangelio de Jesucristo. Como en tiempos del apóstol Pablo, hoy también existen los judaizantes que predican la necesidad de practicar la ley, guardar las fiestas, y observar ciertos mandamientos en cuanto alimentos y purificación del cuerpo, con el fin de asegurar la salvación. Nada de todo eso tiene que ver con el nuevo pacto hecho por Jesucristo, firmado con su sangre en la cruz y ratificado por Dios en la resurrección.
La cosa raya la idolatría y la superstición cuando se piensa que una bandera del estado de Israel, un símbolo como un candelabro o cualquier otro objeto que represente la cultura judía va añadir un valor espiritual extra o una unción especial al culto cristiano.
"Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren."
S.Juan 4:24 RVR1960
La adoración verdadera a Dios es en espíritu, necesidad y requisito tanto para los gentiles como para el pueblo judío.
"porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre."
Efesios 2:18 RVR1960
No hay un acceso a Dios diferente para cada pueblo, sólo hay un Dios y sólo un camino. Pero además, sólo hay un pueblo en Cristo formado por gentiles y por judíos.
Entendamos que la identidad nacional no es ningún requisito para acceder con más facilidad a Dios u obtener mejores bendiciones, lo siento por todos aquellos que lo hayan creído.
"Ya no hay judío ni griego;...."
martes, 13 de diciembre de 2016
UNA ADVERTENCIA A LOS CREYENTES
Gá. 5:4 RVR1960
Hay algo más desastroso y peligroso que caer en un determinado pecado o debilidad de la carne. Aún existe esperanza para los que están perdidos y viven bajo el poder del pecado e influencia del mundo, sean creyentes o incrédulos. Sin embargo la situación se complica para todos aquellos que rechazan la gracia de Dios provista por medio de Jesucristo.
La advertencia del apóstol es contra el peligro a caer de la gracia, es decir, a perder practicamente toda esperanza de salvación. Los que se precipitan de la gracia y se alejan de ella, se separan de Cristo y de una vida de fe. El asunto es muy grave, puesto que la vida cristiana depende totalmente de la unión del creyente con Cristo.
La ley al no ser de fe apela al esfuerzo humano con el propósito de que el hombre agrade a Dios por sí mismo.
Desligar del griego katargéo, estar (dejar) enteramente inmóvil (inútil), inutilizar, invalidar, abolir, deshacer, suprimir, acabar, dejar.
La rae: Desligar
1. Desatar, soltar las ligaduras.
2. Separar, independizar.
Centrar la vida cristiana en las obras, en la observancia del antiguo pacto e incluso en nuestras normas religiosas eclesiásticas nos hace independientes de Cristo. Los creyentes de Galacia que sin lugar a dudas habían tenido una experiencia espiritual autentica se extraviaron de la fe a una vida cristiana en la carne.
Esto sólo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?
Gálatas 3:2-3 RVR1960
Cuando el creyente se desvía de la gracia o cae de ella queda inutilizado por completo para una vida espiritual cristiana, dicho de otra manera, se ha extraviado de la fe, ha perdido la fe y por tanto su poder espiritual.
Es interesante conocer el sentido de caído=caer, del griego ekpipto, ser sacado del curso de uno( en nuestro caso ser sacado de Cristo), llegar a ser ineficiente, dejar de ser, fallar.
El estancamiento espiritual o inmobilidad proviene de un apartarnos de la obra de la gracia por medio de Jesucristo hacia nuestros propios recursos naturales y humanos. El no crecer y avanzar en todo lo que representa la obra de Dios sucede cuando nos separamos de la gracia de nuestro Señor Jesucristo y nos independizamos de Él.
lunes, 5 de diciembre de 2016
A LOS QUE HAN ABANDONADO LA FE DEL EVANGELIO
Gá. 5:7-10 RVR1960
Este pasaje me lleva a pensar en multitud de creyentes que se han desviado de la verdad del evangelio y se han apartado de la fe por causa del mal ejemplo y falsas doctrinas de dirigentes eclesiásticos.
He visto a muchísimos cristianos que corrían bien e incluso a algunos con los que he hecho junto a ellos un buen trecho del camino que abandonaron la carrera. Otros continuan entre el pelotón de multitud de creyentes, y siguen por inercia la avalancha de gente religiosa seguidoras de alguna denominación o predicador carismático.
Un gran numero de creyentes no quieren saber nada de la iglesia por las malas experiencias que han tenido con las congregaciones donde han pertenecido. Comprendo a todos estos, y me duele, y creo que se de lo que hablo, pues yo mismo he tenido experiencias religiosas decepcionantes con el liderazgo religioso.
El cristiano que desea permanecer en la carrera hasta llegar a la meta debe entender que la apostasía que traerían los falsos ministros religiosos, así como la injusticia, los abusos etc. está todo predicho en las escrituras. Falsos apóstoles, falsos profetas, falsos maestros, doctrinas de hombres, abundante filosofía, control religioso, abusos, falsa prosperidad, son cosas que no deberían de sorprendernos.
Es muy importante que los creyentes aprendamos a reflexionar y desarrollar un criterio según la verdad y justicia del evangelio. Hay una verdad de la cual cada uno en particular es responsable ante Dios y no debería permitir que nadie le manipule para que renuncie a ella. Es la importancia y valor de su individualidad y relación personal con Dios, es su libertad de elección y la responsabilidad que ello conlleva.
Los creyentes se exponen continuamente a ser manipulados y abusados porque rehúsan a tomar las riendas de sus propias vidas; les resulta mas cómodo que el lider de turno decida por ellos. De eso la mayoría somos culpables en mayor o menor grado. Es necesario que los creyentes espabilen y entiendan que solo necesitan estar bajo el gobierno de Dios y el señorío de Jesucristo sin necesidad de sujetarse a doctrinas de hombres ni lideres 'ungidos', ni sistemas eclesiásticos con trazos legalistas y manipuladores.
martes, 29 de noviembre de 2016
ESTEMOS EN ALERTA
2 Co. 11:3-4, 13, 19-20 RVR1960
Me ha llamado fuertemente la atención la lectura de este capítulo de corintios. El apóstol Pablo denuncia en él la práctica de los falsos apóstoles; es también, un retrato exacto de nuestros días, y delata a aquellos que se proclaman así mismos apóstoles de Cristo sin serlo en absoluto.
Pablo empieza diciendo, que como la serpiente engañó a Eva, estos falsos apóstoles seducen y engañan a la iglesia de Jesucristo. Expresa claramente en el capítulo que estos farsantes son ministros de satanás.
Ellos predican a otro Jesús, ofrecen otro espíritu y unción extraños, y predican otro evangelio. Muy especialmente estos falsos ministros apelan a las emociones, a los sentidos físicos y a las aspiraciones naturales y carnales del alma. Estimulan la avaricia, la codicia, y el éxito según los principios y valores del mundo.
Lo cierto es que los sentidos y orientación de infinidad de creyentes en nuestros días han sido confundidos y extraviados de su seguimiento a Cristo por esos falsos apóstoles.
Es interesante y muy aclaratorio considerar el significado del termino "extraviarse", del griego "fdseiro" languidecer o consumirse, agotarse o secarse, arruinarse (por cualquier proceso) por influencias de otros.
Los creyentes pierden su libertad, pierden el gozo de la vida cristiana, son explotados física y espiritualmente, son asaltados de continuo en su economía y sufren de anemia espiritual a causa de los abusos de obreros apostólicos, profetas, pastores, 'padres espirituales' y maestros fraudulentos.
¡Basta ya -iglesia de Cristo- de ser tolerantes con los falsos apóstoles! No vamos a ponernos a su altura, o mejor dicho a su bajeza moral y espiritual, ni los vamos a enfrentar con sus mismas armas, pero vamos a resistirlos como si fuesen demonios que quieren robarnos, destruirnos y matarnos, sometiendonos a Dios y no a ellos. Jesús no toleró ni por un momento a los falsos maestros y legalistas escribas y fariseos, los denunciaba y los enfrentaba con toda autoridad. Dejemos de estar bajo las directrices de esas estrellas errantes del espectáculo, porque de lo contrario sufriremos graves consecuencias espirituales y de todo índole moral y natural.
sábado, 24 de septiembre de 2016
JESUCRISTO ES EL MISMO
"Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos."
Jesús es el Señor del tiempo y del espacio. Es interesante notar en este pasaje que no se nos habla de un Jesús sobre el que pasa el tiempo, sino de un Jesús que está o que habita en el tiempo sin que sufra cambios. El versículo no dice que Jesús sea el mismo que ayer, o que será el mismo mañana, sino que "es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos" El pasado, el presente y el futuro están siempre delante de Él; dicho de otra manera, el Señor está presente y ahora en todos los tiempos.
Esto viene a significar que Jesús es el Dios soberano del pasado, del presente y del futuro. Suponiendo que actualmente estoy en él y le estoy creyendo, y si he depositado mi fe en la muerte y resurrección de Cristo toda mi vida desde que fui concebido está en sus manos. Los cambios no afectan a Jesucristo, pero Jesús si afecta toda mi existencia desde el instante en que me coloco en Él.
La inmutabilidad de Jesucristo si afecta mis tiempos y todos los resultados que estos puedan tener sobre mí.
Salmos 31:15a RVR1960 "En tu mano están mis tiempos"
En la medida en que nuestras experiencias pasadas de cualquier indole que sean nos afecten llevemoslas delante del Señor, Él puede intervenir, Dios se ha hecho cargo de todas nuestras preocupaciones pasadas, presentes y futuras.
Recoja todo su pasado, póngalo en Jesús, y mírelo a través de Él. Vea el amor, el poder y el perdón de la cruz. Traiga a la presencia del Señor toda experiencia preterita que le afecte, y su vida será sanada y restaurada.
El Señor tiene una respuesta para cada situación de nuestras vidas independientemente del tiempo en que sucedan los acontecimientos.
Dios puede obrar de tal manera por medio de su gracia que todo parezca que se ha reescrito nuevamente en nuestras vidas y venga a ser como un nuevo empezar.
Podemos reunir la totalidad de nuestra existencia y presentarla ante la eternidad de Jesucristo en un acto de fe, y comprobar como toda nuestra vida será impactada por su amor y su gracia.
Podemos hacer un montón con todos los recuerdos negativos y dolorosos del pasado, con los fracasos y derrotas, con los pecados y las malas decisiones, y ponerlos en la cruz de Jesucristo. Tome el presente con todas sus necesidades, las debilidades de su vida, sus circunstancias, sus anhelos y esperanzas y haga exactamente lo mismo. Con las preocupaciones por el futuro realizar la misma operación espiritual en un acto de fe, llevarlo todo a la cruz y dejarlo ahí, y proclamar que Jesús es el Señor de nuestra vida.
Es así como la eternidad de Jesucristo puede alcanzarnos y por medio de su vida abundante transformar toda nuestra existencia para siempre, unicamente a través del suceso ocurrido en la cruz.
Pedro Jurado
sábado, 30 de julio de 2016
EL CRECIMIENTO LO DA DIOS
Hay creyentes que se pasan la vida buscando el liderazgo más ungido o la Iglesia más avivada bajo los que poder estar.
El apóstol Pablo exhortó a los creyentes de Corinto para que ellos no fueran partidiarios de ningún obrero del Señor. En sus palabras deja claro el apóstol lo que es verdaderamente importante respecto a la obra y crecimiento en la vida espiritual.
"Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento."
1 Corintios 3:4-7 RVR1960
Los partidismos son el reflejo de una gran inmadurez espiritual; los que exaltan a los hombres y los idolatran son creyentes carnales. Los creyentes no necesitan tener ningún intermediario entre Dios y ellos para alcanzar una vida espiritual abundante y victoriosa. Es Dios mismo mediante la obra de su gracia en Jesucristo quien hace que los creyentes crezcan y alcancen toda su plenitud.
Es penoso ver a los cristianos corriendo detrás de lideres religiosos "exitosos" o buscando al "apóstol" de turno como si ellos fueran a darle lo que tanto necesitan y anhelan.
Son muchos los cristianos evangelicos que hoy día se dejan arrastrar por las modas religiosas, los parlanchines de turno, los seudo-profetas y seudo-apóstoles. Si reflexionasen un poquito y profundizasen en su propia vida espiritual se darían cuenta que lo único que están recibiendo de esas estrellas errantes es nada. Mejor dicho les están quitando todo, la libertad en Cristo, la oportunidad de crecer espiritualmente, les manipulan la conciencia, y les vacían sus bolsillos.
Creo en los ministerios que Dios ha dado a la iglesia para que los creyentes sean orientados hacia la madurez espiritual. Esos obreros, si de verdad son del Señor, lo van a orientar a usted hacia Cristo y su obra, no hacia sus propias personas y exitos aparentes. Los ministros de Dios capacitados están experimentados en la gracia, y su magisterio es en la gracia y dependencia absoluta de Dios. Le enseñarán a usted a depender de Dios y de su soberanía absoluta, le guiarán hacia la comprensión de la obra en la cruz y la profundización en su relación con el Señor. Ellos no le marcarán a fuego con su sello personal como si usted fuese una cabeza de su rebaño.
Quiero terminar esta reflexión haciendo una recomendación a los buscadores e inconformista, a los que desean lo mejor de Dios, a los que tienen hambre y sed espiritual. Si usted es creyente, nacido de nuevo, deje de buscar fuera en los hombres o en las iglesias lo que Dios le ha dado por su gracia. Dentro de usted, en su espíritu alma y cuerpo se encuentran todos los recursos y provisión de Dios para su vida. Tenemos este tesoro de la vida y abundancia de Dios que es Cristo en nuestro interior. Dediquese a descubrir lo que Dios le ha dado y acéptelo por fe, ore y medite en la verdad y realidad de lo que Dios ha hecho ya por usted. Deseche la ansiedad espiritual y apoyese completa y totalmente en la obra de la gracia por medio de Jesús.
Le recomiendo, desde luego, que se reuna con otros creyentes ya sea en un grupo pequeño o una congregación grande, pero no pierda nunca la perspectiva de lo que es verdaderamente importante, una relación profunda, individual e intransferible e insustituible con Dios.