sábado, 21 de septiembre de 2013

PERFECCIONANDONOS EN SANTIDAD

PERFECCIONANDONOS EN SANTIDAD

2CO 7:1 RVR60 "Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios."

Este perfeccionarnos en santidad no tiene nada que ver con una actitud santurrona que juzga a los demás y los mira por encima del hombro con orgullo, y dice, aunque no lo declare con la boca , "no me toques que soy más santo que tú"

Jesucristo, que era perfecto en santidad, justo y sin pecado, se mantenía cercano a todo el mundo, amandoles y compartiendo con ellos el evangelio de la salvación y de su señorío.

Jesús comía junto a sus conciudadanos, tenía amigos, se reunía con ellos, asistía a celebraciones y fiestas de su pueblo natal, hablaba con prostitutas, con ladrones y con religiosos, y con todo no pecaba. Lo juzgaban y condenaban, pero el no cambiaba el curso de su vida, porque la misma estaba regida por la voluntad de Dios. ¡¡¡No es maravilloso!!!

Ahora bien, ¿se contradice Pablo con el Señor cuando dice?

2CO 6:14-16a RVR60 "No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?

Lo que dice el apóstol es muy distinto de lo que el Señor hacía. El Señor tenía un solo yugo, y este era con el Padre, una misma voluntad, un mismo proposito, una comunión intima y profunda. Con todos los demás compartía sus bondades, los bendecía y orientaba, y los conducia a la salvación.

Llevar un yugo es estar sometido a los deseos, a la voluntad y a los hábitos de alguien, pues al unirnos iremos forzosamente en la misma dirección.

Como creyentes nuestra dirección en la vida solo la debe determinar y gobernar el Señor, y la guía del Señor va totalmente en contra a la del mundo y a la de la gente que no cree a Dios.

Se establece un yugo cuando hacemos un pacto en el cual nos comprometemos con algo o alguien: en un negocio, una relación afectiva, un noviazgo o en un matrimonio. Cuando hacemos eso nos estamos uniendo con esa persona para ir en sus tendencias y gustos, creencias, hábitos y costumbres, lo queramos o no.

2CO 6:16b-18 RVR60 "Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso."

Fijense de nuevo en esta frase del apóstol tan tajante, es fácil interpretarla mal. Es necesario que la comparemos con la enseñanza de Jesús, y con lo que dice Pablo en otros lugares de sus epístolas y a la luz de toda las escrituras.

"Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo;"

S.Juan 17:15-17 RVR60 "No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad."

Pablo dice "salid de en medio de ellos, y apartaos" y Jesús declara "no ruego que los quites del mundo"

No podemos y no debemos dejar de relacionarnos con el mundo, pero sí es necesario que nos guardemos del pecado, de todo mal y de toda injusticia. El que tenga falta de sabiduría en esto, es decir, en cuanto a lo que debe hacer o no, que la pida a Dios.

1 Corintios 5:9-11 RVR60 "Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis."

Un par de escrituras que pueden orientarnos en aquellas cosas que no están especificamente señaladas en la palabra de Dios serían:

Romanos 14:23 RVR60 "Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado."

1 Corintios 10:23 RVR60 "Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica."

Ahora bien, en todo aquello que no está especificamente escrito en la palabra y declarado como pecado, cada cual debe actuar en responsabilidad, según el dictamen de su conciencia, la guía del Espíritu Santo y con fe. Tengamos en cuenta que lo que no está en la palabra denunciado como pecado, algo que puede ser malo o pecaminoso para usted, no tiene porqué serlo para otros.

"perfeccionando la santidad en el temor de Dios." Cada persona tiene su ritmo de crecimiento y de desarrollo personal y espiritual. El Señor trata con cada creyente de forma individual, y eso es algo que debemos tener en cuenta.

La voluntad de Dios es llevarnos a la perfección, y esto incluye una vida de santidad.

Hebreos 12:14 RVR60 "Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor."

Necesitamos tener una buena dosis de temor de Dios en nuestras vidas para conducirnos en todo. Es el temor que surge del respeto, la reverencia y el amor que tenemos hacia el Señor. Es el temor que huye de todo aquello que interrumpe nuestra relación con Él. Si estamos viviendo cerca de Dios, y si somos conscientes de su presencia, mantendremos el pecado alejado de nosotros.

Como cualquier virtud o fruto en el caracter cristiano la santidad fluye y se manifiesta en nuestras vidas por medio de Jesucristo que mora en nosotros. El Señor no nos da un poquito de esto y un poquito de lo otro, un poco de humildad, un poco de amor o un poquito de justicia y de paciencia. El es todas esas virtudes personificadas en nosotros, y en su habitar en nosotros las manifiesta, si nosotros estamos bien arraigados en Él y le creemos. Necesitamos aprender a echar mano por la fe de esa vida poderosa de Jesucristo que está en nosotros.

1 Corintios 1:30-31 RVR60 "Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor."

jueves, 12 de septiembre de 2013

EXAMINADLO TODO Y RETENED LO BUENO

EXAMINADLO TODO Y RETENED LO BUENO

1 Tesalonicenses 5:12-24 RVR60 "Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros. También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos. Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal. Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará."

Lo bueno que no sabemos retener debidamente lo vamos a perder o a estropear, eso es un hecho constatado a titulo tanto individual como comunitario. Cuidar de todo cuanto Dios nos da es nuestra responsabilidad. No obstante, es necesario que lo examinemos todo a la luz de la palabra de Dios y bajo la guía del Espíritu Santo. Debemos ser críticos en el buen sentido del termino, y no tragarnos todo lo que nos echen.

¿Qué debemos examinar?

Examinar, en griego es "dokimázo" poner a prueba, saber distinguir, someter a prueba, comprobar.

Los ministerios y dones para saber si son de Dios.

Las profecías, predicaciones, enseñanzas y doctrinas.

Las manifestaciones sobrenaturales, milagros etc....

Los espiritus.

Las actitudes y manifestaciones de las obras de la carne, distinguiendolas de las que son del Espíritu.

¿Qué es lo bueno que debemos retener?

Retener, en griego es "katéjo" sostener abajo, sujetar, poseer, enfilar hacia, mantener firme, apoderarse, detener.

Los ministerios del Señor que trabajan entre nosotros y presiden.

Es la paz entre los hermanos.

Es la exhortación practicada con amor.

Es el gozo del Señor.

Es la oración constante.

Es una actitud agradecida.

Es el fuego del Espíritu.

Es lo que proviene de Dios por inspiración y por obra de su gracia. La sana doctrina, la revelación, el buen deposito que Dios nos ha entregado.

Es lo que me edifica espiritual, mental, física y emocionalmente.

Es el amor y la aceptación a las personas.

El reconocer y valorar las virtudes, los dones y diferencias que existen en los demás.

Es la santidad en todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo.

Cada apartado y punto mencionado merece ser meditado y estudiado con detención, sería revolucionario si estas recomendaciones del apóstol las llevaramos a la práctica en nuestras propias vidas y congregaciones.

martes, 10 de septiembre de 2013

CAPACITADOS POR DIOS

2CO 3:4-6 RVR60 "Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica."

Nuestra capacidad se desarrolla mediante la fe o confianza que tenemos en Dios a través de Cristo; y que proviene del ministerio espiritual dado por Dios cuando somos llamados.

Efesios 4:7-8, 11-12 RVR60 "Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres........... Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,"

La competencia en el ministerio espiritual nos la da el Señor con el don que nos otorga, en el don está la habilidad, el poder y la capacidad para servir a Dios y ministrar a la iglésia.

"Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo" Los dones y ministerios son una gracia de Dios, es decir, que son una provisión de sus riquezas y sus abundantes recursos; forman parte de nuestra herencia en Cristo.

Dios nos da de su Espíritu sin medida, no obstante, los dones espirituales si tienen diferentes medidas. Con cada don y ministerio Dios da distintas medidas de operación o capacitación.

Los ministerios y dones no solo son diferentes entre ellos, sino que un mismo don o ministerio puede estar operando en distintas personas en diferente medida. Hay diferentes medidas en los ministerios apostólicos, en los proféticos, en los maestros, en los evangelistas y en los pastores. No se trata de que unos sean más que otros, pero sí son diferentes y pueden operar con mayor o menor capacidad.

Muchos creyentes pueden tener el ministerio evangelístico de persona a persona, sin embargo Dios no les da la capacidad para hablar a grupos grandes o multitudes. Muchos pastores solo tienen la capacidad para pastorear un grupo pequeño, sin embargo, otros tienen el don de pastorear un grupo muy grande. Lo mismo se puede decir del alcance del ministerio profético o del de maestro, todos son importantes y todos son necesarios, pero son de diferente medida.

Ahora bien, sea cual sea la medida o la capacidad en el don o el ministerio, ésta proviene de Dios. Y eso es lo que muchos hoy día no tienen claro o no quieren ver. Pensemos un poco en ello a la luz de lo que dice el apóstol.

"no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos" No....por nosotros mismos, es decir, no sale de nuestra naturaleza, ni depende de nuestras capacidades humanas, ni proviene de nuestras propias habilidades o artes. No porque yo lo merezca más que otros, ni porque sea más listo que nadie, ni porque tenga más estudios teológicos que otros.

Sin embargo, estas cosas que hemos mencionado es en lo que se fija el hombre que juzga en lo natural, es lo que valora y considera que es honroso y válido.

Al hombre natural le gusta tener protagonismo y que se piense de él que es digno, que vale, que tiene capacidades que ha logrado con esfuerzo. Quiere el título de experto, el trato de eminencia y que se le considere sabio "para pensar algo como de nosotros mismos"

Este pensar algo como de nosotros mismos, es considerar nuestra propia capacidad, valía o aptitud por nuestros propios logros, y que por todo ello merecemos o somos más dignos que otros para un determinado ministerio.

Ahora bien los ministerios en la obra del Señor y en la iglésia, han de ser del Espíritu o sea por el don, es condición para ser apto para servir en el nuevo pacto. La obra del Señor es sobrenatural, es divina, de modo que lo natural o humano y la sabiduría del hombre no aporta nada al reino de Dios.

Hay una materia prima con la que Dios prepara y capacita a sus obreros veamoslo en la espístola a Timoteo.

2 Timoteo 3:16-17 RVR60 "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra."

Es por medio de su palabra inspirada que Dios nos prepara y capacita para su servicio. Ella nos enseña, nos convence, nos corrige, nos instruye y nos perfecciona; ella nos hace aptos para toda buena obra.

El testimonio de Dios a la persona de su elección para usarla en un ministerio espiritual es la manifestación de su vida en el poder de resurrección. El creyente o el ministerio por mucha capacidad natural que tenga, inteligencia o sabiduría humana, si no ha tenido la experiencia de muerte en Cristo y de resurrección no estará capacitado para servir. El que solo posee conocimientos, aunque estos sean biblicos y de eclesiología o de misiones, no está capacitado para la obra espiritual si no se ha identificado con la muerte y resurrección de Jesucristo.

Es el ministerio del Espíritu el que da vida, no el de la carne, ni por la letra o el conocimiento de la ley que dan muerte.

S.Juan 6:63 RVR60 "El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida."

Esta enseñanza la encontramos en la elección de Aarón al sacerdocio como una confirmación al llamado.

Números 17:5, 8 RVR60 "Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré cesar de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con que murmuran contra vosotros......... Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras."

Muchos se limitan a un ministerio didáctico carente de poder y de vida espiritual; tienen conocimientos humanos pero les falta revelación espiritual. Solo repiten lo que han leído de otros o han aprendido de segundas, comunican e informan de ciertos conocimientos pero no pueden impartir vida. La vida no la imparte, ni la da el hombre, pero sí el Espíritu Santo cuando opera con libertad a través de él.

"porque la letra mata, mas el espíritu vivifica." Hay muchos "ministros" de la letra que van dejando por ahí una gran mortandad de creyentes. Ellos despliegan sus conocimientos y toda la información que han asimilado, pero no obstante el pueblo de Dios fallece de hambre, son incapaces de impartir vida a sus oyentes. Se jactan de conocer las escrituras y de sus títulos pero no conocen el poder de Dios, ellos no lo han experimentado nunca.

Hasta aquí parece que he estado hablando de ministerios esclusivos como pueden ser aquellos que corresponden a los mencionados en Efesios 4:11, pero debemos entender que en el nuevo pacto todos los creyentes estamos llamados a servir en el Espíritu, todos somos sacerdotes y ministros del espíritu, y todos hemos recibido departe de Dios algún don o ministerio.

1 Pedro 4:10-11 RVR60 "Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén."

Creo nesaria la capacitación que se adquiere por medio del estudio y la meditación de la palabra de Dios. Creo que es de gran provecho hacerse de buenos libros y estudiarlos, debemos estar abiertos a aprender de hombres y mujeres espirituales que nos han dejado su legado en forma de enseñanzas. "Examinadlo todo y retened lo bueno"

domingo, 1 de septiembre de 2013

EL ARCA

El Arca recibe en la biblia tres nombres: El Arca del Testimonio, el Arca del Pacto y el Arca de Dios. Es interesante considerar cada uno de ellos por separado y descubrir su aplicación espiritual en ésta nueva dispensación en la que estamos.

El Arca es una figura o símbolo de cosas celestiales, así como el Templo y todo cuanto contenía en su interior, los ministerios y los servicios que se realizaban en él.

Por medio del Arca y en primer lugar, Dios da testimonio de si mismo. Es un medio por el cual nos revela su gloriosa presencia y su poder. En su contenido está su provisión sobrenatural, su voluntad expresada en forma de mandamientos y leyes y la manifestación de su vida. Este testimonio nos permite conocerle y entender todo cuanto necesitamos saber de lo que está dispuesto a realizar por nosotros.

Cuando el Arca está presente en la iglésia y somos portadores de ella en nuestras vidas tendremos la confirmación de que Dios está en medio nuestra.

Por otro lado, el Arca da testimonio de nuestra elección como pueblo de Dios, por medio de nuestra fe en su provisión, mediante el guardar y obedecer su palabra y a través de la nueva vida resucitada que hemos recibido. Somos un testimonio al mundo, al diablo y a los ángeles, de que la gracia de Dios es poderosa en nuestras vidas.

Tenemos un testimonio tremendo de la provisión de Dios a nuestras vidas, lo hemos experimentado personalmente en diferentes formas y medidas. Dios ha colmado nuestras almas de paz y descanso, de gozo y satisfación inmensos. Nos ha dado esperanza, seguridad y proposito de vida. Nos ha enriquecido con tesoros y riquezas de su reino, ha satisfecho nuestra sed y nuestra hambre espiritual. Estamos llenos de su abundancia ¡Esto es muy grande!

Es lo que venía a representar el maná que Dios ordenó guardar dentro del Arca, la provisión y el sustento de Dios a su pueblo. Durante toda la travesía del desierto que duró cuarenta años Dios suplió su necesidad de alimento, de agua y de vestido. Esto nos enseña que estando bajo la guía de Dios, viviendo en su presencia y estando bajo su protección Él suplirá todas nuestras necesidades. Esto es algo que podemos creer y no estar atemorizados, por más secas, inhospitas y amenazantes que sean las circunstancias que nos rodean.

Poseer el Arca nos garantiza la protección, sustento, prosperidad, cuidados y bendiciones de Dios. Todo esto entendido dentro de los planes y voluntad de Dios para nuestras vidas.

Poseer el Arca implica conocer y guardar los mandamientos de Dios. Tenemos en nuestro poder la palabra eterna de Dios, sus instrucciones precisas.

2 Pedro 1:19 RVR60 "Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;"

En nuestra obediencia a la palabra de Dios daremos un testimonio poderoso y genuino al mundo. Seremos un pueblo que habita en luz, que sabemos a donde vamos; nuestras obras no serán las mismas que hace el mundo en su pecado e ignorancia.

Tener el Arca es poseer en nosotros el testimonio de una vida nueva, una vida resucitada, la vida de Cristo fluyendo en nuestro ser. Esto es lo que representa la vara de Aharón que reverdeció habiendo estado completamente seca y muerta.

Se le llama el Arca del Pacto. Dios es un Dios de pactos. El se compromete a sí mismo con sus criaturas por medio de sus palabras, sus mandamientos y sus promesas. El símbolo que representa el Arca es una señal, son como las arras que expresan y confirman un trato entre entre dos personas. Es un compromiso muy particular y exclusivo con su pueblo, el pueblo de su elección.

Es un pacto de pertenencia, tener el Arca significa que somos de Dios y que Él es nuestro único Señor. Es un pacto de fidelidad eterna por parte de Dios a nosotros y de nosotros a Él. Es un pacto de amor, de unión y comunión con el Señor.

El lugar donde está guardada el Arca en el Tabernáculo es el Lugar Santísimo, la parte más profunda y secreta. Es allí donde solo el sumo sacerdote una vez al año podía entrar y estar en la presencia de Dios. Ese lugar santísimo estaba cerrado por un grueso velo, un velo que fue desgarrado y abierto para siempre cuando Cristo murió en la cruz dando así libre acceso a todos cuanto se acercan a Dios por medio de Él.

En un sentido espiritual el Arca está en el lugar mas profundo de nuestro ser, en nuestro espíritu, en el lugar santisimo. Es desde nuestro espíritu que entramos en comunión secreta e intima con Dios. Necesitamos atravesar el atrio, el lugar santo y penetrar en el lugar más secreto para estar en la presencia de Dios y poder percibirla.

Dios solo se alía con el pueblo y los individuos que han hecho la paz con Él, aquellos que han aceptado las condiciones de paz según su pacto serán sus aliados para siempre.

Romanos 8:31-39 RVR60 "¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."

El termino Arca de Dios nos indica su divinidad y origen, primero como algo hecho por orden suya y segundo porque es un símbolo que representa su trono y gloria. El arca es una imagen o figura, es una sombra de una una realidad espiritual mucho mayor y eterna.

Es un privilegio y también una gran responsabilidad que Dios nos haya escogido como portadores de su Arca. Esta debe regir nuestras vidas y guiarnos en todo el trayecto de nuestro camino, el Arca debe ir delante de nosotros abriendonos el paso en todo lo que es la voluntad de Dios.

El Arca nos habla del gobierno del Señor, de su reinado y señorío en nuestras vidas. Significa que vivimos bajo sus ordenes y directrices. No hacemos lo que nos parece con nuestras vidas, ni actuamos en independencia y por cuenta propia, sino que nos movemos cuando ella se mueve y vamos hacia donde ella nos dirige.

viernes, 30 de agosto de 2013

EL ARCA DEL TESTIMONIO

EXO 37:1-3, 5-9 RVR60 "Hizo también Bezaleel el arca de madera de acacia; su longitud era de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio. Y la cubrió de oro puro por dentro y por fuera, y le hizo una cornisa de oro en derredor. Además fundió para ella cuatro anillos de oro a sus cuatro esquinas; en un lado dos anillos y en el otro lado dos anillos. Y metió las varas por los anillos a los lados del arca, para llevar el arca. Hizo asimismo el propiciatorio de oro puro; su longitud de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio. Hizo también los dos querubines de oro, labrados a martillo, en los dos extremos del propiciatorio. Un querubín a un extremo, y otro querubín al otro extremo; de una pieza con el propiciatorio hizo los querubines a sus dos extremos. Y los querubines extendían sus alas por encima, cubriendo con sus alas el propiciatorio; y sus rostros el uno enfrente del otro miraban hacia el propiciatorio."

El Arca del pacto o Arca del testimonio como uno de los objetos más emblemáticos del Tabernáculo o Templo es un símbolo que representa a Jesucristo. Hecha de madera de acacia que simboliza la encarnación y humanidad de Cristo, y recubierta completamente de oro en representación de su divinidad.

Las varas para transportarla eran también de madera de acacia recubiertas de oro.

La cornisa, las anillas, el propiciatorio o tapa y los querubines eran sin embargo de oro macizo.

Acacia : Árbol o arbusto de la familia de las Mimosáceas, a veces con espinas, de madera bastante dura, hojas compuestas o divididas en hojuelas, flores olorosas en racimos laxos y colgantes, y fruto en legumbre. De varias de sus especies fluye espontáneamente la goma arábiga.

Las espinas son el lado incomodo o desagradable de la humanidad, sus debilidades, sus sufrimientos y su aflicciones. Son también una clara señal profética que apunta directamente a los sufrimientos de Cristo en su castigo y crucifixión para salvación de los hombres.

Por otro lado el Arca es también una representación o figura del corazón del hombre o alma donde por medio del Espíritu Dios habita y hace su presencia manifiesta.

2 Corintios 4:7-11 RVR60 "Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal."

Las anillas de oro macizo solo pueden ser figura de algo totalmente divino, sirven a modo de enganche para transportar el arca, son cosas que pertenecen a Dios y que por medio de ellas somos sostenidos. Estas pueden ser la fe, el amor de Dios, el llamado o elección de Dios y su fidelidad.

La cornisa de oro macizo, es un adorno decorativo añadido al arca para hacerla hermosa, en hebreo significa capitel, como esparcido alrrededor del tope, dispersar. Hace alusión a los dones del Espíritu Santo que Dios nos concece por gracia y que permiten que la gloria de Dios se extienda o derrame desde nosotros hacia fuera para bendecir a cuantos nos rodean. Son dones espirituales a través de los cuales la gracia y el poder de Dios fluyen para bendecir al pueblo de Dios y al mundo.

Las barras sin las cuales podría transportarse el arca eran de madera recubiertas de oro, involucra tanto lo que es de Dios como la naturaleza humana en su compromiso de colaboración. Nos habla de nuestra elección, entrega y oración. También puede representar la unión de la voluntad de Dios con nuestra voluntad, de manera que de esa manera seamos guiados hacia el cumplimiento de los propositos de Dios.

Para ser portadores de la gloria y presencia de Dios es necesario estar unidos a Él en un pacto de compromiso mediante el cual aceptamos su voluntad y sus designios para nuestras vidas. Es un pacto de unión que nos permite vivir una vida de comunión intima con el Señor. No depende esclusivamente de nosotros, sino de la gracia de Dios actuando en nuestro interior, es una obra conjunta de lo divino y lo humano.

El propiciatorio de oro macizo con dos querubines labrados en una misma pieza era el lugar donde la presencia de Dios reposaba y así la gloria de Dios cubría completamente el arca. Los querubines como centinelas guardaban el arca.

Los creyentes somos como el arca, con nuestra naturaleza humana, pero también con la naturaleza divina que Dios nos ha dado por gracia. Dios nos cubre con su presencia y nos rodea por todos lados con su gloria. Como dice corintios "tenemos este tesoro en vasos de barro"

Cualquiera que observara el arca pensaría que estaba hecha totalmente de oro macizo, porque la madera no era visible por ningún lado, pero no era así. Estaba hecha de tal manera que había una unión de diseño armónico entre lo natural y lo divino, pero no obstante sin que hubiese mezcla. La diferencia entre lo natural y divino estaba claramente definida para que así se distinguiera entre lo que era de la tierra y lo que era del cielo, y quedase claro al menos para todos aquellos que servían en el templo y conocían las escrituras. Esto nos lleva a un punto interesante, y es que solo por la escritura podía conocerse la verdadera extructura y materiales con los que estaba construida el arca.

Es por la palabra de Dios revelada a nuestras vidas que podemos entender en profundidad la obra de Dios y como se puede manifestar en nuestras vidas y a través de ella, así como todo cuanto pertenece a Dios. En ella descubrimos lo que Él nos ha provisto y lo que hay de nosotros mismos, así como lo que comprende nuestra responsabilidad.

Hebreos 4:12-13 RVR60 "Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta."

Dios va a usar en nuestras vidas aquello que viene exclusivamente de Él, es decir, lo que es oro, lo que es honroso. La presencia de Dios y su gloria será manifestada por el tesoro que Dios ha puesto en nosotros. En nuestras vidas ha de mostrarse la gracia de Dios y los dones del Espíritu desde nuestra debilidad, pero nunca dar lugar a nuestra naturaleza carnal.

¿Qué utilidad tenía el arca? Solo era un recipiente, un contenedor donde Dios ordenó guardar las tablas de la ley, un poco de maná y la vara de Aharón que había florecido. La ley expresaba la voluntad de Dios, el maná era su provisión abundante, y la vara de Aharón representa el poder de Dios manifestado en la resurrección.

En el nuevo pacto estas tres cosas tienen su significado espiritual, por un lado todas ellas están contenidas en Cristo el cual es la máxima y perfecta expresión de la voluntad de Dios; Él es el verdadero pan que descendió del cielo, y Él es la resurrección y la vida.

También estas tres cosas representan el testimonio de Dios que ha de darse en todos aquellos creyentes verdaderos portadores de la presencia de Dios y de su Gloria.

Los mandamientos y voluntad de Dios han de estar escritos en sus corazones pero ya no como en tablas de piedra, sino por la ley del Espíritu de Vida y por la ley de la fe. El pan o maná que es el cuerpo de Cristo entregado por nosotros, su carne y su sangre que hemos de comer y beber para tener vida en nosotros, es la obra de Cristo que debemos apropiarnos. Y el poder de la resurrección de Cristo que obra en todos aquellos creyentes que se han identificado con la muerte de Jesús.

lunes, 26 de agosto de 2013

SOBRE EL CONOCIMIENTO DE DIOS (PARTE 2)

SOBRE EL CONOCIMIENTO DE DIOS (PARTE 2)

En el escrito anterior mencione dos claves fundamentales para tener discernimiento de las cosas de Dios, tener fe y haber recibido vida espiritual. Esto no puede faltar de ninguna de las maneras. No obstante, existen otros principios espirituales que Dios ha puesto como condición para avanzar en un conocimiento más profundo de su reino.

En tercer lugar, para conocer la verdad de Dios y no errar, la clave fundamental para una aproximación exacta está en Jesucristo.

S.Juan 14:6 RVR60 "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."

La formula principal para entender la bíblia es descubrir a Jesucristo en cada libro y pasaje. El Señor es el Verbo, la Palabra, el Logos, la Sabiduría y el Conocimiento. Si nos acercamos a las escrituras con la idea de profundizar en una relación con Jesús, ellas se abrirán ante nosotros. Jesús es la Verdad personificada, así que conocerle a Él es tener acceso a todo lo que pertenece a Dios y a su reino.

En cuarto lugar, es necesaría la unción del Espíritu Santo. Antes leímos: "Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual."

La unción es una gracia especial que se nos es concedida por medio del Espíritu Santo para completar y perfeccionar en nuestras vidas la obra del Señor en un ciclo de enseñanza y revelación, poder y autoridad, ministerio de servicio a Dios y hacia los hombres. Es decir, que la unción es la capacitación que por medio del Espíritu Santo recibimos para glorificar a Dios y a Jesucristo, en amor, con poder y sabiduría. La unción del Espíritu dignifica al hombre haciendole participe de la naturaleza divina, pero siempre la unción que es de Dios glorificará a Jesucristo, no al propio hombre que la posee.

1 Juan 2:27 RVR60 "Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él."

En primera de corintios dos se nos dice que se nos ha dado el Espíritu que proviene de Dios para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, y no hay otra forma de saberlo sino por medio de Él. En primera de Juan dice que "la unción misma os enseña todas las cosas"

Dios derrama su Espíritu sobre todos los creyentes, la misma unción que posó sobre Jesucristo hecho hombre es la que Dios otorga a cada cristiano para que su obra sea realizada y perfeccionada en nosotros y a través de nosotros.

S.Juan 14:12 RVR60 "De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre."

En quinto lugar, el conocimiento verdadero se recibe por revelación divina, es decir, por medio de una constante intervención departe de Dios sobre nuestro espíritu, alma y mente. Es obra de la gracia de Dios.

Algunos opinan que ya no existe tal cosa como la revelación, y yo digo que eso es la cosa más absurda que se pueda decir. Si bien, en cuanto a las escrituras entendemos que esté cerrado el canon de la revelación, no obstante siempre será necesario el espíritu de sabiduría y revelación para comprender las cosas pertenecientes al reino de Dios. La misma escritura no la entenderemos en profundidad sin el Espíritu de revelación. De hecho el Señor nos prometió que el Espíritu Santo nos guiaría a toda la verdad y nos enseñaría todas las cosas.

S.Juan 16:12-15 RVR60 "Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber."

El apóstol San Pablo oraba por los creyentes de Efesos para que recibiesen espíritu de sabiduría y de revelación, luego entonces es algo muy necesario que todos los creyentes aspiremos a recibir eso mismo. Consiste en un alumbramiento de los ojos del entendimiento que nos permite saber el alcance de nuestra esperanza en el llamado, nos lleva a descubrir las riquezas de la herencia que como hijos de Dios tenemos y el poder que Dios tiene disponible para manifestar en los que creemos ¡Qué expectación!

Efesios 1:15-23 RVR60 "Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo."

En sesto lugar, hay que estar dispuesto a hacer la voluntad de Dios. Dios conoce en profundidad el corazón de todos los hombres y mujeres. El no puede ser burlado de ninguna manera. El sabe quien lo ama y quien quiere obedecerlo en verdad.

S.Juan 7:17 RVR60 "El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta."

Está la doctrina que es de Dios, la sana doctrina que nos enseña Jesucristo y a la que el Espíritu Santo siempre nos llevará; y por otro lado están nuestras propias doctrinas, que no son tan sanas.

Veamos ahora un pasaje interesante.

S. Mateo 13:10-17 RVR60 "Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane. Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron."

En este pasaje el Señor indica que a sus discípulos, y a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más. Los discípulos oyen, y los discípulos ven. ¿Qué tienen los discípulos que no tienen otros? No es más inteligencia, no son más estudios, ni más sabiduría del mundo. Ellos tienen fe, han creído en Jesucristo y lo han aceptado como salvador y Señor. Ellos son seguidores del Gran Maestro, por tanto son enseñados y aprenden. Jesús abrió sus ojos y sus oidos para que pudiesen percibir las cosas de Dios. Ellos tienen ya algo de Dios que están haciendo uso de ello por medio de un compromiso responsable, por lo tanto están preparados para recibir mucho más.

"pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado." Cuando en la vida espiritual no se aprovecha o no se le da uso a lo que se recibe de Dios, eso finalmente termina perdiendose. En la parabola de los talentos, a aquel siervo que recibió uno y no lo invirtió, sino que lo escondió por miedo, finalmente se le quitó. Sin embargo, aquellos que negociaron con lo que su Señor les había entregado obtuvieron mucho más.

Isaías 50:4-5 LBLA "El Señor Dios me ha dado lengua de discípulo, para que yo sepa sostener con una palabra al fatigado. Mañana tras mañana me despierta, despierta mi oído para escuchar como los discípulos. El Señor Dios me ha abierto el oído; y no fui desobediente, ni me volví atrás."

En séptimo y último lugar para conocer en mayor profundida las cosas que pertenecen al reino de Dios es necesario que estemos identificados y posicionados en la muerte y resurrección de Jesucristo.

Colosenses 3:1-4 RVR60 "Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria."

Pablo está diciendo que para aquellos que han muerto y resucitado en Cristo sus vidas ya pertenece a otro lugar, está escondida u oculta en Cristo. Ellos tiene acceso a las cosas que son de arriba, a las riquezas divinas, a la sabiduría, al poder y a todo recurso que proviene de Dios. Todo eso no es otra cosa que la vida de Cristo manifestada en nuestro ser.

domingo, 25 de agosto de 2013

SOBRE EL CONOCIMIENTO DE DIOS (PARTE 1)

SOBRE EL CONOCIMIENTO DE DIOS (PARTE 1)

Toda ciencia, conocimientos, sabiduría, descubrimientos y verdad iluminadora y beneficiosa para la humanidad nos pueden aproximar a Dios. Todo cuanto nos otorga un saber más exacto de nuestra realidad como hombres, de Dios y del entorno que nos rodea es una oportunidad para comprender nuestra existencia y proposito en el mundo. Si bien todo ello puede conducir a la humanidad a buscar a Dios y a creer en Él llevandola a avanzar hacia una sabiduría superior y libertad o la hace autosuficiente, orgullosa y esclava de si misma, haciendola alejarse de su creador.

Siempre hay algún punto de conexión entre la fe y cualquier ciencia, arte, cultura, sociedad u conocimientos. Dios lo envuelve todo, su sello se encuentra impreso en toda la creación e historia de los hombres desde que habitan este planeta.

Según la palabra de Dios, por causa del pecado de desobediencia, ingratitud y rebelión contra Dios, los hombres eligieron no creer a Dios, ni conocerle mediante la sabiduría. Es decir que en vez de usar los conocimientos, las ciencias, las artes y la sabiduría para acercarse a Dios, los utilizó y aun hoy continua utilizandolos para oponerse a Él y negarlo.

Romanos 1:18-23, 28 RVR60 "Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles........ Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;"

Por causa de la impiedad y la injusticia que hay en los hombres y los ciega no es posible tener un cabal conocimiento de la verdad de Dios, aunque Dios se haya dado a conocer por medio de la creación, la humanidad no es capaz de conocerle por medio de ella. "Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido."

Lo que Pablo está diciendo es que a pesar de que por medio de la creación Dios manifestó su poder y deidad, los hombres no le creyeron, no se acercaron a Él , ni le buscaron. Ellos no quisieron honrarle, ni fueron agradecidos a su creador. "Se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido"

Leer la biblia o estudiarla tampoco es una garantía para conocer la verdad, sin embargo es más que recomendable hacerlo, pues de esa manera nos estaremos dando una oportunidad a nosotros mismos y a Dios para que nos hable por medio de ella.

Recordemos que practicamente el cien por cien de las sectas y falsas religiones tienen como base de sus creencias las escrituras. Todos están convencidos de estar en lo cierto, todos en su mayoría utilizan la hermenéutica como clave de interpretación, todos tienen sus gurús o maestros que veneran. El problema no es la falta de conocimientos, se tienen demasiados, el error surge de utilizar esclusivamente la sabiduría humana como clave principal para conocer las cosas que pertenecen al reino de Dios. No quiero decir con esto que no sean útiles los conocimientos hermenéuticos, solo que son insuficientes.

Si no se dispone de ciertas claves espirituales como medios que nos permitan y nos den aceso al conocimiento y la sabiduría de Dios, no será posible alcanzarlo.

Dios es espíritu, de modo que para conocerle y para entender su voluntad debemos participar en alguna medida de cosas que pertenezcan a su naturaleza divina y vida.

En primer lugar, para conocer la verdad de Dios es imprescindible la fe. Sin fe es imposible agradar a Dios, y mucho menos poder conocerle o adquirir algún verdadero entendimiento espiritual. La fe es un valor espiritual totalmente contrario a la naturaleza humana que siempre está reclamando ver para creer. La fe no está en contra de la razón, ni del uso del entendimiento a través del analisis lógico, sin embargo, la fe va más allá de la razón pura. La mente natural no podrá descubrir jamás, ni experimentar o percibir aquello para lo que se necesita fe.

El entendimiento o razón son los ojos del alma, la fe es la vista del espíritu. Pero la fe ilumina el alma y le da a conocer a Dios y su voluntad por medio de la oración y la palabra de Dios. Cuando la meditación en Dios y en su palabra y la oración se unen con la fe se produce la revelación o entendimiento espiritual, no obstante, siempre es un acto de la gracia de Dios.

En segundo lugar, para conocer adecuadamente las cosas de Dios y a Él mismo es necesario tener vida espiritual. Es decir, necesitamos que la parte espiritual de nuestro ser sea renacida o vivificada.

S.Juan 3:3, 11 RVR60 "Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios........De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio."

Jesús le está declarando a Nicodemo una verdad que es totalmente incomprensible para la mente humana, es algo a lo que jamás ningún hombre podrá alcanzar a descubrir por razonamientos humanos. Son cosas que pertenecen a una dimensión superior, pertenecen al ambito del reino de Dios. Es imposible que una persona nazca dos veces, lo mismo que es imposible, hablando humanamente, que alguien vea las cosas que pertenecen al reino de Dios, existen las mismas probabilidades para ambas cosas, ninguna.

Para Dios no hay nada imposible, y Él se revela o manifiesta a quien Él quiere haciendole nacer de nuevo en el reino de Dios, esto es del espíritu.

S.Juan 3:5-6 RVR60 "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es."

1 Corintios 2:10-14 RVR60 "Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente."

Sin el Espíritu de Dios nadie puede conocer las cosas de Dios. El hombre natural es aquel que está separado de Dios y se rige por su propia mente y emociones, no tiene al Espíritu de Dios en él; pero también puede ser el creyente que no da lugar al Espíritu de Dios o no vive en una entrega y dependencia de Dios. "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente."

Vivir en lo natural no significa necesariamente estar pecando, pero si es vivir fuera del plan y proposito perfecto de Dios, es una clase de vida inferior a la que Dios quiere que tengamos.