LUK 6:43-45 RVR60 "No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca."
En la publicación anterior comenté lo que según la biblia es un hombre bueno; no me centré simplemente en sus actos, sino en su naturaleza. Lógicamente son los actos y la conducta lo que demuestran la cualidad de un hombre o una mujer, no obstante a veces las apariencias engañan. Dijimos que lo bueno es según la palabra de Dios lo que ha sido hecho de nuevo, o sea, el que es nacido de nuevo en el Espíritu; es la persona que está en Cristo y ha sido declarada justa por Dios.
Sigamos adelante y veamos también que es según la biblia el hombre malo. Lo que explicamos acerca del hombre bueno es valido también para el hombre malo, pero a la inversa. Si el hombre bueno es el que ha sido hecho un hombre nuevo en Cristo, el hombre malo es quién sigue siendo un hombre viejo. No me entiendan mal, esto no tiene nada que ver con la edad.
¿Quién es este hombre viejo? Es Adán y es toda su descendencia que fue corrompida por el pecado, es decir, todos los que han recibido su misma naturaleza genética. Adán y Eva fueron creados a imagen y semejanza de Dios, pero ellos pecaron y se apartaron de su creador, rompieron el vínculo espiritual de comunión con Dios. Ellos se independizaron en su rebeldía, y decidierón no tener en cuenta a Dios, se depravaron y corrompieron de tal modo que todo su ser fue infectado y desde entonces toda la humanidad padece el mismo mal.
De manera que dice la biblia:
Romanos 5:12, 18-19 RVR60 "Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron...... Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos."
Entonces el hombre viejo es ese hombre malo, es decir, Adán y su descendencia que está separado de Dios y está muerto espiritualmente, muerto a causa del pecado. Este hombre es el ser completo que comprende, cuerpo, alma y espíritu, todo ha sido tocado e infectado hasta la muerte.
Pero Dios envía al mundo a su Hijo, un nuevo Hombre, un Hombre Bueno, nace sin pecado y vive igualmente sin pecado. Vino para salvar y librar a toda la humanidad de su destino fatal; y por su obediencia al Padre, por su santidad de vida y por su obra sacrificial y su resurrección salva y libra a todos cuantos creen en Él. Cristo triunfa donde Adán fracasa, si por el primer Adán somos constituidos pecadores, por el último Adán que es Jesucristo somos decarados justos.
Hay algo más que necesitamos comprender para que todo cuanto estamos diciendo sea una experiencia real en nuestras vidas, y es saber que todo cuanto dice la palabra que ha sido hecho ha sucedido en realidad.
La muerte de Cristo representa la muerte del primer Adán, la muerte del viejo hombre, para que mediante la resurrección recibamos la nueva vida y nuevo hombre en Cristo Jesús.
2 Corintios 5:14-15 RVR60 "Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos."
Querido hermano y hermana, usted debe saber que si está en Cristo ha muerto, a muerto al pecado, ha muerto a una vida independiente de Dios, ha muerto como viejo hombre. Es algo que debe tener siempre presente, no me entienda mal, no le estoy diciendo que tiene usted que matarse, sacrificarse y vivir como un asceta, ya está muerto en Cristo, es un hecho. Y cuanto antes comprendamos esta verdad antes seremos victoriosos en Cristo.
Romanos 6:5-6, 11 RVR60 "Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado..... Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro."
Necesitamos conocer y saber, y necesitamos considerarnos muertos al pecado. Es desde esta posición en Cristo que comenzamos a experimentar una vida cristiana más profunda y transformadora, no hay otra manera. No se trata de ser muy religioso, ni de darnos golpes en el pecho, ni vivir con semblante de santos del Greco, ni es una experiencia de segunda mano, porque no es transferible. Usted lo tiene o no lo tiene, es así de simple. Es algo glorioso, es una experiencia a la que todos tienen acceso
Pero es algo que lo podemos experimentar solo por fe, créalo y la experiencia será suya. Véase posicionado en Cristo y recibiendo por fe toda su obra en el Calvario. Vease como alguien que ha sido desactivado y desconectado como viejo hombre por medio de la muerte de Jesús, entienda que su muerte y mi muerte fue la de Cristo.
Mensajes biblicos y reflexiones sobre la vida espiritual que me están ayudando a crecer y madurar integramente como persona y creyente, así como en el conocimiento de Dios. Un granero repleto de semillas espirituales. Una fuente de revelación y de tesoros que pertenecen al reino del Señor.
lunes, 18 de noviembre de 2013
domingo, 17 de noviembre de 2013
HOMBRE BUENO VERSUS HOMBRE MALO
HOMBRE BUENO VERSUS HOMBRE MALO
LUK 6:43-45 RVR60 "No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca."
Gálatas 5:16-26 RVR60 "Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros."
En el pasaje de Lucas el Señor nos habla de la naturaleza intrinseca del hombre, es bueno o es malo. Y nos dice el contenido que hay dentro de cada uno, un buen tesoro o un mal tesoro. Nos explica como cada cual saca de dentro lo que tiene y lo comparte manifestandolo al exterior por medio de las palabras.
Ahora bien, hay una cuestión que resolver. La palabra de Dios afirma que no hay ni un hombre que sea bueno, en relación con las exigencias del Señor nadie da la talla y ninguno es bueno por naturaleza. Luego ¿Cómo es posible entender lo que está diciendo Jesús? ¿Quiénes son los buenos?
Lo que uno tiene en su corazón es lo que expresa con sus palabras, de manera que los pensamientos, creencias y emociones que cada persona tiene finalmente gobiernan y controlan todo su comportamiento o conducta.
Lo que dice Santiago en su carta acerca de la lengua es muy interesante.
Santiago 3:7-8 RVR60 "Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal."
Por la lengua sale todo cuanto tenemos en el interior de nuestra naturaleza, es decir, que nuestra cualidad natural se expresa por nuestras palabras manifestando hacia el exterior lo bueno o lo malo que somos.
Según estudios cientificos neurológicos relacionados con el lenguaje concluyen que esta función está centrada en el 97% de las personas en su lado izquierdo del cerebro.
Jesús va más allá de las neuronas, él señala o marca como centro de control o causante determinante de nuestras expresiones al alma y/o al espíritu del hombre, o el espíritu que lo controla. El cerebro y los órganos como la lengua y la boca son solo el vehículo de expresión.
Con la palabra podemos crear y dar forma, sanar y salvar; y con las palabras podemos contaminar, hacer sufrir, destruir, y matar.
Entonces ¿quién es este hombre bueno del que nos habla Jesús? No puede ser otro que un nuevo hombre, es decir, todo aquel que a nacido de nuevo. Los nacidos de nuevo por el Espíritu han recibido un corazón totalmente nuevo, han sido perdonados y limpiados de sus antiguos pecados y declarados justos ante Dios. Los que están en Cristo son nuevas criaturas, y las cosas viejas quedaron atrás para ellos, les han sido todas hechas nuevas.
Son hombres de carne y hueso, pero sin embargo tienen también la naturaleza divina de la cual son participantes por las promesas de Dios. Son hombres y mujeres hechos de barro, pero dentro tienen ahora el tesoro más preciado del universo visible e invisible que es Jesucristo. El recipiente es practicamente el mismo, pero el contenido ha cambiado, es otro, es completamente nuevo, y es bueno.
En todo esto que estamos diciendo no hay nada meritorio por parte de los hombres, es una obra de Dios hecha por medio de su gracia. La naturaleza de Dios, la cual nos ha sido injertada y en la hemos sido injertados por el Espíritu Santo produce buenos frutos. Esta naturaleza nueva no es otra que la de Cristo mismo, es el Hijo de Dios que morando en nosotros nos da su propia vida divina. Nosotros somos los pampanos y Cristo es la vid donde estamos injertados.
Cuando el interior es bueno, porque es nuevo, entonces lo que se manifiesta al exterior es también bueno. Los frutos que ahora produce este árbol son deliciosos y son apetecibles. La savia que fluye del tronco primario es buena, por tanto los frutos no pueden ser de otra manera. Ha hábido un cambio muy profundo en la naturaleza pero no solo de caracter síquico o a nivel mental y emocional que ya de por si nos podría parecer sorprendente, sino de caracter espiritual.
Este tipo de hombre y de mujer expresa por su boca y en su conducta los frutos del Espíritu. Con sus labios no puede dejar de hacer brillar el tesoro que lleva dentro, tiene que expresar todas las virtudes de Aquel que lo a amado y perdonado. Es el Espíritu Santo el que gobierna ahora su lengua, Él es el único que puede hacerlo, nuestra boca y lengua es ahora inflamada por el Espíritu de Dios en una rendición voluntaria de nuestra parte. ¡A Dios sea la gloria!
LUK 6:43-45 RVR60 "No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca."
Gálatas 5:16-26 RVR60 "Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros."
En el pasaje de Lucas el Señor nos habla de la naturaleza intrinseca del hombre, es bueno o es malo. Y nos dice el contenido que hay dentro de cada uno, un buen tesoro o un mal tesoro. Nos explica como cada cual saca de dentro lo que tiene y lo comparte manifestandolo al exterior por medio de las palabras.
Ahora bien, hay una cuestión que resolver. La palabra de Dios afirma que no hay ni un hombre que sea bueno, en relación con las exigencias del Señor nadie da la talla y ninguno es bueno por naturaleza. Luego ¿Cómo es posible entender lo que está diciendo Jesús? ¿Quiénes son los buenos?
Lo que uno tiene en su corazón es lo que expresa con sus palabras, de manera que los pensamientos, creencias y emociones que cada persona tiene finalmente gobiernan y controlan todo su comportamiento o conducta.
Lo que dice Santiago en su carta acerca de la lengua es muy interesante.
Santiago 3:7-8 RVR60 "Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal."
Por la lengua sale todo cuanto tenemos en el interior de nuestra naturaleza, es decir, que nuestra cualidad natural se expresa por nuestras palabras manifestando hacia el exterior lo bueno o lo malo que somos.
Según estudios cientificos neurológicos relacionados con el lenguaje concluyen que esta función está centrada en el 97% de las personas en su lado izquierdo del cerebro.
Jesús va más allá de las neuronas, él señala o marca como centro de control o causante determinante de nuestras expresiones al alma y/o al espíritu del hombre, o el espíritu que lo controla. El cerebro y los órganos como la lengua y la boca son solo el vehículo de expresión.
Con la palabra podemos crear y dar forma, sanar y salvar; y con las palabras podemos contaminar, hacer sufrir, destruir, y matar.
Entonces ¿quién es este hombre bueno del que nos habla Jesús? No puede ser otro que un nuevo hombre, es decir, todo aquel que a nacido de nuevo. Los nacidos de nuevo por el Espíritu han recibido un corazón totalmente nuevo, han sido perdonados y limpiados de sus antiguos pecados y declarados justos ante Dios. Los que están en Cristo son nuevas criaturas, y las cosas viejas quedaron atrás para ellos, les han sido todas hechas nuevas.
Son hombres de carne y hueso, pero sin embargo tienen también la naturaleza divina de la cual son participantes por las promesas de Dios. Son hombres y mujeres hechos de barro, pero dentro tienen ahora el tesoro más preciado del universo visible e invisible que es Jesucristo. El recipiente es practicamente el mismo, pero el contenido ha cambiado, es otro, es completamente nuevo, y es bueno.
En todo esto que estamos diciendo no hay nada meritorio por parte de los hombres, es una obra de Dios hecha por medio de su gracia. La naturaleza de Dios, la cual nos ha sido injertada y en la hemos sido injertados por el Espíritu Santo produce buenos frutos. Esta naturaleza nueva no es otra que la de Cristo mismo, es el Hijo de Dios que morando en nosotros nos da su propia vida divina. Nosotros somos los pampanos y Cristo es la vid donde estamos injertados.
Cuando el interior es bueno, porque es nuevo, entonces lo que se manifiesta al exterior es también bueno. Los frutos que ahora produce este árbol son deliciosos y son apetecibles. La savia que fluye del tronco primario es buena, por tanto los frutos no pueden ser de otra manera. Ha hábido un cambio muy profundo en la naturaleza pero no solo de caracter síquico o a nivel mental y emocional que ya de por si nos podría parecer sorprendente, sino de caracter espiritual.
Este tipo de hombre y de mujer expresa por su boca y en su conducta los frutos del Espíritu. Con sus labios no puede dejar de hacer brillar el tesoro que lleva dentro, tiene que expresar todas las virtudes de Aquel que lo a amado y perdonado. Es el Espíritu Santo el que gobierna ahora su lengua, Él es el único que puede hacerlo, nuestra boca y lengua es ahora inflamada por el Espíritu de Dios en una rendición voluntaria de nuestra parte. ¡A Dios sea la gloria!
viernes, 1 de noviembre de 2013
CORRAN BIEN Y NO SE DEJEN ESTORBAR
CORRAN BIEN Y NO SE DEJEN ESTORBAR
Gálatas 5:7 RVR60 "Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?"
En sentido deportivo, para practicar la carrera o footing necesitamos cierta preparación fisica, unas zapatillas adecuadas y unas ropas que nos permitan correr comodamente, y por supuesto no llevar ningún tipo de carga. Pero también es necesario que corramos con personas que quieran hacerlo como nosotros, y que cumplan con las reglas y normas de este deporte, de otra manera nos serán un estorbo, un obstáculo que incluso nos pueden hacer abandonar nuestra carrera.
La vida cristiana es como una carrera, y la única forma de correrla es siguiendo la verdad en obediencia. La verdad es la misma para todos, solo hay un camino, una verdad y una vida, y este es Jesucristo.
Ahora bien, Pablo le dice a los gálatas que ellos corrían bien, pero que alguien les estorbó, alguien les fue obstáculo o impedimento para que no siguieran corriendo bien. Ellos fueron desviados del camino y se apartaron de la verdad a causa del error que otros les aconsejaban.
Veamos que cosas impedian a los gálatas correr adecuadamente, es decir, correr bien, y cuales eran esas cargas y osbtaculos en su carrera cristiana. Observemos también que les recomienda el apóstol Pablo para que se corrijan de su desvío.
Vamos a hacer una radiografia y ver en ete capitulo de Pablo a los gálatas la columna vertebrar que sostiene la experiencia de la vida cristiana y lo que nos permitirá corregir cualquier desviación que nos esté impidiendo correr bien.
Necesitamos leer todo el capítulo cinco de gálatas detenidamente, nos será de gran ayuda comprender la enseñanza encerrada en estos pasajes.
Veamos entonces en primer lugar que es necesario para correr bien, lo que nos aconseja el apóstol.
Gálatas 5:1-3 RVR60 "Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley."
Primero, recomienda a los gálatas que permanezcan firmes en la libertad de Cristo. Libres de la ley, libres del pecado, libres del mundo y libres de satanás.
Segungo, les dice que no vuelvan a ponerse bajo el yugo de esclavitud, es decir, bajo el yugo de la ley. "Un yugo que nadie a podido llevar"
Tercero, les hace ver que entrar en las practicas de la ley es anular lo que Cristo hizo por ellos, es desaprovechar la obra de Jesucristo. La forma de neutralizar y hacer inefectiva la obra de Jesucristo es volver a las prácticas de la ley mosaica. Aprovechar en griego "ofeléo" ser util, beneficiar, adelantar, servir, ayudar.
Cuarto, los que se circuncidan se obligan además a tener que cumplir con toda la ley.
Quinto, buscar la justicia por medio de la ley nos separa de Cristo y nos hace caer de la gracia. Quedamos automaticamente descalificados en la carrera cristiana. Aquí está básicamente la causa del tropiezo, el buscar la justicia a través del cumplimiento de la ley.
Gálatas 5:4 RVR60 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
Sexto, es por el Espíritu y por la fe que aguardamos la esperanza de la justicia.
Septimo, en Cristo es la fe que obra por el amor lo que cuenta para Dios. No vale la circuncisión, ni la incircuncisión.
Gálatas 5:5-6 RVR60 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.
Octavo, no es el Señor el que nos ha llamado el que nos persuade, ni nos convence para que nos volvamos a la ley. Esto no procede de Dios.
Gálatas 5:13-14 RVR60 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Gálatas 5:7-9 RVR60 Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad? Esta persuasión no procede de aquel que os llama. Un poco de levadura leuda toda la masa.
Noveno, una persuasión errónea como es el volver a las obras de la ley es como echar levadura sobre una masa que la léuda y contamina toda. Una vez tocados y afectados por esta levadura de nuestras propias obras llevadas a cabo para nuestra justificación o santificación de vida observando la ley es necesario comenzar de nuevo.
Décimo, correr bien es avanzar andando en el Espíritu. Andando en el Espíritu se adelanta muchisimo, porque se va muy lijero de peso.
Gálatas 5:16-17 RVR60 "Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis."
Décimoprimero, los que son guiados por el Espíritu no estan bajo la ley.
Gálatas 5:18 RVR60 "Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley."
Décimo segundo, el Espíritu da sus frutos contra los cuales no hay ley, es decir, que no son realizados o producidos por la exigencia, ni bajo las demandas de la ley.
Gálatas 5:22-23 RVR60 "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley."
Décimo tercero, la ley y la carne están vinculadas entre sí, de modo que viviendo bajo la ley somos dominados por la debilidad de la carne y damos frutos carnales. Así que vivir bajo la ley es vivir en la carne, puesto que todo lo que la ley demanda va dirigido o exigido a nuestro propio esfuerzo humano.
Gálatas 5:19-21 RVR60 "Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios."
Décimo cuarto, si somos de Cristo, si en verdad estamos en Jesús entonces nuestra carne ha sido crucificada con todas sus pasiones. El viejo hombre es el osbtáculo que más estorbo y tropiezos nos causa en la vida cristiana para que no corramos bien.
Efesios 4:22, 24 RVR60 "En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad."
Gálatas 5:24 RVR60 "Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos."
Romanos 7:5-6 RVR60 "Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra."
Finalmente decir que toda la obra de Dios en nuestras vidas, toda bendición, todo progreso o avance, toda utilidad y todo servicio de adoración a Dios, todo milagro, todo don y toda gracia que nos ha sido o será dada es solo por fe, por el oir con fe.
Gálatas 3:1-5 RVR60 "¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Esto sólo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?"
Gálatas 5:7 RVR60 "Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?"
En sentido deportivo, para practicar la carrera o footing necesitamos cierta preparación fisica, unas zapatillas adecuadas y unas ropas que nos permitan correr comodamente, y por supuesto no llevar ningún tipo de carga. Pero también es necesario que corramos con personas que quieran hacerlo como nosotros, y que cumplan con las reglas y normas de este deporte, de otra manera nos serán un estorbo, un obstáculo que incluso nos pueden hacer abandonar nuestra carrera.
La vida cristiana es como una carrera, y la única forma de correrla es siguiendo la verdad en obediencia. La verdad es la misma para todos, solo hay un camino, una verdad y una vida, y este es Jesucristo.
Ahora bien, Pablo le dice a los gálatas que ellos corrían bien, pero que alguien les estorbó, alguien les fue obstáculo o impedimento para que no siguieran corriendo bien. Ellos fueron desviados del camino y se apartaron de la verdad a causa del error que otros les aconsejaban.
Veamos que cosas impedian a los gálatas correr adecuadamente, es decir, correr bien, y cuales eran esas cargas y osbtaculos en su carrera cristiana. Observemos también que les recomienda el apóstol Pablo para que se corrijan de su desvío.
Vamos a hacer una radiografia y ver en ete capitulo de Pablo a los gálatas la columna vertebrar que sostiene la experiencia de la vida cristiana y lo que nos permitirá corregir cualquier desviación que nos esté impidiendo correr bien.
Necesitamos leer todo el capítulo cinco de gálatas detenidamente, nos será de gran ayuda comprender la enseñanza encerrada en estos pasajes.
Veamos entonces en primer lugar que es necesario para correr bien, lo que nos aconseja el apóstol.
Gálatas 5:1-3 RVR60 "Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley."
Primero, recomienda a los gálatas que permanezcan firmes en la libertad de Cristo. Libres de la ley, libres del pecado, libres del mundo y libres de satanás.
Segungo, les dice que no vuelvan a ponerse bajo el yugo de esclavitud, es decir, bajo el yugo de la ley. "Un yugo que nadie a podido llevar"
Tercero, les hace ver que entrar en las practicas de la ley es anular lo que Cristo hizo por ellos, es desaprovechar la obra de Jesucristo. La forma de neutralizar y hacer inefectiva la obra de Jesucristo es volver a las prácticas de la ley mosaica. Aprovechar en griego "ofeléo" ser util, beneficiar, adelantar, servir, ayudar.
Cuarto, los que se circuncidan se obligan además a tener que cumplir con toda la ley.
Quinto, buscar la justicia por medio de la ley nos separa de Cristo y nos hace caer de la gracia. Quedamos automaticamente descalificados en la carrera cristiana. Aquí está básicamente la causa del tropiezo, el buscar la justicia a través del cumplimiento de la ley.
Gálatas 5:4 RVR60 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
Sexto, es por el Espíritu y por la fe que aguardamos la esperanza de la justicia.
Septimo, en Cristo es la fe que obra por el amor lo que cuenta para Dios. No vale la circuncisión, ni la incircuncisión.
Gálatas 5:5-6 RVR60 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.
Octavo, no es el Señor el que nos ha llamado el que nos persuade, ni nos convence para que nos volvamos a la ley. Esto no procede de Dios.
Gálatas 5:13-14 RVR60 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Gálatas 5:7-9 RVR60 Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad? Esta persuasión no procede de aquel que os llama. Un poco de levadura leuda toda la masa.
Noveno, una persuasión errónea como es el volver a las obras de la ley es como echar levadura sobre una masa que la léuda y contamina toda. Una vez tocados y afectados por esta levadura de nuestras propias obras llevadas a cabo para nuestra justificación o santificación de vida observando la ley es necesario comenzar de nuevo.
Décimo, correr bien es avanzar andando en el Espíritu. Andando en el Espíritu se adelanta muchisimo, porque se va muy lijero de peso.
Gálatas 5:16-17 RVR60 "Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis."
Décimoprimero, los que son guiados por el Espíritu no estan bajo la ley.
Gálatas 5:18 RVR60 "Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley."
Décimo segundo, el Espíritu da sus frutos contra los cuales no hay ley, es decir, que no son realizados o producidos por la exigencia, ni bajo las demandas de la ley.
Gálatas 5:22-23 RVR60 "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley."
Décimo tercero, la ley y la carne están vinculadas entre sí, de modo que viviendo bajo la ley somos dominados por la debilidad de la carne y damos frutos carnales. Así que vivir bajo la ley es vivir en la carne, puesto que todo lo que la ley demanda va dirigido o exigido a nuestro propio esfuerzo humano.
Gálatas 5:19-21 RVR60 "Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios."
Décimo cuarto, si somos de Cristo, si en verdad estamos en Jesús entonces nuestra carne ha sido crucificada con todas sus pasiones. El viejo hombre es el osbtáculo que más estorbo y tropiezos nos causa en la vida cristiana para que no corramos bien.
Efesios 4:22, 24 RVR60 "En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad."
Gálatas 5:24 RVR60 "Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos."
Romanos 7:5-6 RVR60 "Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra."
Finalmente decir que toda la obra de Dios en nuestras vidas, toda bendición, todo progreso o avance, toda utilidad y todo servicio de adoración a Dios, todo milagro, todo don y toda gracia que nos ha sido o será dada es solo por fe, por el oir con fe.
Gálatas 3:1-5 RVR60 "¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Esto sólo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?"
sábado, 26 de octubre de 2013
NINGÚN PECADO SE ENSEÑOREE DE MÍ
NINGÚN PECADO SE ENSEÑOREE DE MÍ
PSA 119:133 RVR60 "Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí."
Nuestras vidas estarán en orden cuando ninguna iniquidad, impureza carnal o espiritual nos esté esclavizando, es decir, cuando dejemos de estar subyugados al pecado. Pero no entendamos esto mal, el pecado siempre estará muy próximo a todos nosotros, nos rodea por todas partes y de continuo estará llamando a las puertas de nuestra alma. Aunque no andemos en la carne, siempre la carne y su debilidad estará con nosotros, hasta que este nuestro cuerpo sea completamente transformado por el Señor.
Para que la palabra de Dios opere el orden en el caos de nuestras vidas necesitamos oirla muy atentamente y darle lugar a que haga su obra desde lo mas profundo de nuestro ser. No es fácil aceptar los pensamientos de Dios y estar de acuerdo con Él, nuestra mente natural y no renovada rechaza la manera en que Dios hace las cosas, no las puede entender, le son locura.
Nuestra alma está tan apegada a la iniquidad que la única forma de despegarnos y ser liberados es por medio de la palabra, pero de una palabra muy concreta, la que el apóstol Pablo denomina la palabra de la cruz.
Muchos creyentes no terminamos de entender lo que significa la obra de la cruz, nos hemos quedado en el inicio o comienzo, es decir, creemos que Jesús murio en la cruz para perdonar nuestros pecados y para salvarnos y llevarnos al cielo, eso está bien, pero no es todo el mensaje de la cruz. Otros van un poco más allá y dicen, Cristo murió en la cruz para salvarnos y cambiarnos, en nuestra fe incluimos la doctrina del arrepentimiento que por supuesto es biblica y es por lo que entendemos que el cristianismo es un cambio "metanoia" cambio de mente, de actitud, de vida y de un abandono del pecado, eso tambieén está bien. El problema o la dificultad la encontramos en como queremos llevar a cabo esos cambios, y es ahí donde fracasamos porque no hemos entendido aun la verdad de la cruz en su plenitud.
El mensaje de la cruz no es de cambio, no es de reforma, es una palabra y una obra de muerte; Cristo no murio en la cruz para que cambiemos de criterio, ni para que nos reformemos, ni para que nos hagamos buenas personas, El murio para que todos nosotros muriesemos junto con ÉL. Jesús fue crucificado y muerto, y todos los que creemos hemos sido crucificados y muertos con Él, eso es cristianismo. Por supuesto que los que hemos muerto con Él también resucitaremos con Él a nueva vida, a una poderosa y liberadora vida.
El fundamento del cristianismo se haya en la muerte y resurrección de Jesús, el fundamento de nuestra experiencia cristiana se encuentra igualmente en nuestra muerte y resurrección en Cristo Jesús. Es el hecho de la obra de Cristo en el Calvario, y es nuestra inclusión en esa obra lo que hace la diferencia con cualquier filosofia humana o concepto religioso humano. Si no hemos muerto y resucitado con Jesús, todo será simplemente una religión más. Tendremos buenas intenciones, palabras bonitas, una apariencia religiosa, unos modales aceptables, pero en el fondo seremos los mismos hombres pecadores y esclavos de los hábitos del viejo hombre.
El mensaje del evangelio es claro, la única manera de que la iniquidad o el pecado no se enseñoree de nosotros es estando muertos, no lo digo yo lo dice la palabra de Dios.
Romanos 6:6, 11 RVR60 "sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.........Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro."
Este es el desagradable mensaje de la cruz, locura para los que quieren conservar sus vidas intactas, locura para solo los que quieren lo agradable, lo llamativo, lo bonito y dulce del cristianismo; pero poderoso mensaje de salvación, liberación del pecado y sanidad para los que lo reciben, para todos aquellos que abrazan la cruz.
Es la palabra de la cruz lo que trae el orden de Dios a nuestras vidas y a las vidas de todos aquellos que están astiados de que la iniquidad los esté y nos esté gobernando.
PSA 119:133 RVR60 "Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí."
Nuestras vidas estarán en orden cuando ninguna iniquidad, impureza carnal o espiritual nos esté esclavizando, es decir, cuando dejemos de estar subyugados al pecado. Pero no entendamos esto mal, el pecado siempre estará muy próximo a todos nosotros, nos rodea por todas partes y de continuo estará llamando a las puertas de nuestra alma. Aunque no andemos en la carne, siempre la carne y su debilidad estará con nosotros, hasta que este nuestro cuerpo sea completamente transformado por el Señor.
Para que la palabra de Dios opere el orden en el caos de nuestras vidas necesitamos oirla muy atentamente y darle lugar a que haga su obra desde lo mas profundo de nuestro ser. No es fácil aceptar los pensamientos de Dios y estar de acuerdo con Él, nuestra mente natural y no renovada rechaza la manera en que Dios hace las cosas, no las puede entender, le son locura.
Nuestra alma está tan apegada a la iniquidad que la única forma de despegarnos y ser liberados es por medio de la palabra, pero de una palabra muy concreta, la que el apóstol Pablo denomina la palabra de la cruz.
Muchos creyentes no terminamos de entender lo que significa la obra de la cruz, nos hemos quedado en el inicio o comienzo, es decir, creemos que Jesús murio en la cruz para perdonar nuestros pecados y para salvarnos y llevarnos al cielo, eso está bien, pero no es todo el mensaje de la cruz. Otros van un poco más allá y dicen, Cristo murió en la cruz para salvarnos y cambiarnos, en nuestra fe incluimos la doctrina del arrepentimiento que por supuesto es biblica y es por lo que entendemos que el cristianismo es un cambio "metanoia" cambio de mente, de actitud, de vida y de un abandono del pecado, eso tambieén está bien. El problema o la dificultad la encontramos en como queremos llevar a cabo esos cambios, y es ahí donde fracasamos porque no hemos entendido aun la verdad de la cruz en su plenitud.
El mensaje de la cruz no es de cambio, no es de reforma, es una palabra y una obra de muerte; Cristo no murio en la cruz para que cambiemos de criterio, ni para que nos reformemos, ni para que nos hagamos buenas personas, El murio para que todos nosotros muriesemos junto con ÉL. Jesús fue crucificado y muerto, y todos los que creemos hemos sido crucificados y muertos con Él, eso es cristianismo. Por supuesto que los que hemos muerto con Él también resucitaremos con Él a nueva vida, a una poderosa y liberadora vida.
El fundamento del cristianismo se haya en la muerte y resurrección de Jesús, el fundamento de nuestra experiencia cristiana se encuentra igualmente en nuestra muerte y resurrección en Cristo Jesús. Es el hecho de la obra de Cristo en el Calvario, y es nuestra inclusión en esa obra lo que hace la diferencia con cualquier filosofia humana o concepto religioso humano. Si no hemos muerto y resucitado con Jesús, todo será simplemente una religión más. Tendremos buenas intenciones, palabras bonitas, una apariencia religiosa, unos modales aceptables, pero en el fondo seremos los mismos hombres pecadores y esclavos de los hábitos del viejo hombre.
El mensaje del evangelio es claro, la única manera de que la iniquidad o el pecado no se enseñoree de nosotros es estando muertos, no lo digo yo lo dice la palabra de Dios.
Romanos 6:6, 11 RVR60 "sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.........Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro."
Este es el desagradable mensaje de la cruz, locura para los que quieren conservar sus vidas intactas, locura para solo los que quieren lo agradable, lo llamativo, lo bonito y dulce del cristianismo; pero poderoso mensaje de salvación, liberación del pecado y sanidad para los que lo reciben, para todos aquellos que abrazan la cruz.
Es la palabra de la cruz lo que trae el orden de Dios a nuestras vidas y a las vidas de todos aquellos que están astiados de que la iniquidad los esté y nos esté gobernando.
viernes, 11 de octubre de 2013
EN ÉL SOMOS
EN ÉL SOMOS
Hechos 17:28a RVR60 "Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos"
Este pasaje forma parte de un discurso que el apóstol Pablo da en Atenas a hombres cultos, probablemente entre ellos se encontraba algún que otro filosofo y estudiantes extranjeros. Pablo comienza identificandolos como personas muy religiosas.
Hechos 17:22-23 RVR60 "Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio."
Alguien puede ser muy religioso, pero no conocer a Dios, puede que adore o rece, pero no obstante no saber a quien lo hace. Por otro lado, por más que nos ofenda, nadie ostenta en este mundo el monopolio de la verdad, ni del conocimiento de Dios, sin embargo es algo a lo que todos tienen acceso y pueden conocer.
Estos atenienses cultos eran ignorantes respecto al conocimiento del verdadero Dios, ellos adoraban a un Dios desconocido.
Un poco más adelante Pablo les da otra pista en cuanto a su identidad; primero les dice que son religiosos, y seguidamente los identifica como linaje de Dios.
De manera que lo que el apóstol les viene a decir es que existen conexiones y similitudes entre ellos y Dios su creador. Todos los hombres proceden de una misma sangre, les dice Pablo, todos procedemos de una misma creación, de Dios, y fuimos hechos a su imagen y semejanza. Es por eso que desde que el hombre existe sobre esta tierra siente en su interior el impulso espiritual de adorar a Dios y el anhelo de conocerlo. Como el salmón que vuelve al lugar donde nació de forma instintiva, el hombre necesita volver a los brazos de su creador para poder descansar en Él.
Solo en Dios podemos llegar a conocernos profundamente a nosotros mismos y a saber quienes somos. Él es la luz que alumbra a todos los hombres. No hablo de religión, no hablo de tradiciones, no hablo de borreguismo, sino de la necesidad y la importancia tan significativa que tiene conectar con Dios desde lo más profundo de nuestro ser.
Salmos 42:1-2, 7-8 RVR60 "Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?......... Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo, Y mi oración al Dios de mi vida."
Nuestras almas son como un abismo insondable, pueden precipitarse hacia una oscuridad profunda de soledad y de confusión, o pueden unirse a las profundidades de Dios, a su amor, a su luz, a su paz y a su armonía. Cada persona tiene en si misma la capacidad para decidir con que se quiere unir y hacia donde se va a orientar. Este salmista decía que él clamaba en su alma por Dios, tenía sed de conocer al Dios vivo.
Cada hombre y cada mujer tiene en su ser un gran abismo, un vacio que nada de este mundo puede llenar, solo Dios con su plenitud puede satisfacerlo.
Cuando una persona comienza a buscar a Dios y cree en que Él se ha manifestado a través de la persona de Jesús, su hijo amado, de su interior comienza a fluir un rio, una fuente, un manantial de agua de vida.
S.Juan 7:37-39 RVR6 "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado."
Cuando nos volvemos a Dios de nuestros propios caminos, y de nuestras busquedas inútiles de meditaciones, y de todos nuestros vanos esfuerzos y contactamos por medio de la oración con Él somos alumbrados. En esa luz que resplandecerá en nuestro ser veremos con claridad y nos conoceremos perfectamente a nosotros mismos. Nuestra propia luz no es suficiente para que podamos ver todo con claridad, necesitamos la energía divina y estar conectados a Aquel cuyo poder y energía fluye y sostiene el universo visible e invisible.
Salmos 36:9 RVR60 "Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz."
Todos necesitamos ser libres de ataduras internas, de hábitos y costumbres perjudiciales, de mentiras y creencias erroneas, solo a través de la verdad podemos alcanzar la tan ansiada libertad. Han de derribarse muros y fortalezas, y han de romperse las cadenas invisibles que nos aprisionan, es unicamente por el conocimiento de la verdad que esto será posible.
Les dejo con estas palabras del Maestro:
S.Juan 8:32 RVR60 "y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres."
S.Juan 14:6 RVR60 "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
Una cosa más, es solo en nuestra unión con Dios que podremos llegar a ser en plenitud aquello para lo que hemos sido destinados y unicamente así alcanzaremos la perfección espiritual.
Hechos 17:28a RVR60 "Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos"
Este pasaje forma parte de un discurso que el apóstol Pablo da en Atenas a hombres cultos, probablemente entre ellos se encontraba algún que otro filosofo y estudiantes extranjeros. Pablo comienza identificandolos como personas muy religiosas.
Hechos 17:22-23 RVR60 "Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio."
Alguien puede ser muy religioso, pero no conocer a Dios, puede que adore o rece, pero no obstante no saber a quien lo hace. Por otro lado, por más que nos ofenda, nadie ostenta en este mundo el monopolio de la verdad, ni del conocimiento de Dios, sin embargo es algo a lo que todos tienen acceso y pueden conocer.
Estos atenienses cultos eran ignorantes respecto al conocimiento del verdadero Dios, ellos adoraban a un Dios desconocido.
Un poco más adelante Pablo les da otra pista en cuanto a su identidad; primero les dice que son religiosos, y seguidamente los identifica como linaje de Dios.
De manera que lo que el apóstol les viene a decir es que existen conexiones y similitudes entre ellos y Dios su creador. Todos los hombres proceden de una misma sangre, les dice Pablo, todos procedemos de una misma creación, de Dios, y fuimos hechos a su imagen y semejanza. Es por eso que desde que el hombre existe sobre esta tierra siente en su interior el impulso espiritual de adorar a Dios y el anhelo de conocerlo. Como el salmón que vuelve al lugar donde nació de forma instintiva, el hombre necesita volver a los brazos de su creador para poder descansar en Él.
Solo en Dios podemos llegar a conocernos profundamente a nosotros mismos y a saber quienes somos. Él es la luz que alumbra a todos los hombres. No hablo de religión, no hablo de tradiciones, no hablo de borreguismo, sino de la necesidad y la importancia tan significativa que tiene conectar con Dios desde lo más profundo de nuestro ser.
Salmos 42:1-2, 7-8 RVR60 "Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?......... Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo, Y mi oración al Dios de mi vida."
Nuestras almas son como un abismo insondable, pueden precipitarse hacia una oscuridad profunda de soledad y de confusión, o pueden unirse a las profundidades de Dios, a su amor, a su luz, a su paz y a su armonía. Cada persona tiene en si misma la capacidad para decidir con que se quiere unir y hacia donde se va a orientar. Este salmista decía que él clamaba en su alma por Dios, tenía sed de conocer al Dios vivo.
Cada hombre y cada mujer tiene en su ser un gran abismo, un vacio que nada de este mundo puede llenar, solo Dios con su plenitud puede satisfacerlo.
Cuando una persona comienza a buscar a Dios y cree en que Él se ha manifestado a través de la persona de Jesús, su hijo amado, de su interior comienza a fluir un rio, una fuente, un manantial de agua de vida.
S.Juan 7:37-39 RVR6 "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado."
Cuando nos volvemos a Dios de nuestros propios caminos, y de nuestras busquedas inútiles de meditaciones, y de todos nuestros vanos esfuerzos y contactamos por medio de la oración con Él somos alumbrados. En esa luz que resplandecerá en nuestro ser veremos con claridad y nos conoceremos perfectamente a nosotros mismos. Nuestra propia luz no es suficiente para que podamos ver todo con claridad, necesitamos la energía divina y estar conectados a Aquel cuyo poder y energía fluye y sostiene el universo visible e invisible.
Salmos 36:9 RVR60 "Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz."
Todos necesitamos ser libres de ataduras internas, de hábitos y costumbres perjudiciales, de mentiras y creencias erroneas, solo a través de la verdad podemos alcanzar la tan ansiada libertad. Han de derribarse muros y fortalezas, y han de romperse las cadenas invisibles que nos aprisionan, es unicamente por el conocimiento de la verdad que esto será posible.
Les dejo con estas palabras del Maestro:
S.Juan 8:32 RVR60 "y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres."
S.Juan 14:6 RVR60 "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
Una cosa más, es solo en nuestra unión con Dios que podremos llegar a ser en plenitud aquello para lo que hemos sido destinados y unicamente así alcanzaremos la perfección espiritual.
miércoles, 9 de octubre de 2013
EN EL NOS MOVEMOS
EN ÉL NOS MOVEMOS
Hechos 17:28a RVR60 "Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos"
La vida es movimiento, es cámbio, es evolución, es propósito y es acción. Muchas veces los cambios son imperceptibles y los movimientos son profundos pero muy reales.
Los cambios exteriores no son siempre la evidencia de auténticas y profundas experiencias, pero tarde o temprano los movimientos y procesos de cambios que hemos experimentado en nuestro interior se mostrarán hacia afuera.
La hiperactividad no es buena para nadie en ningún sentido, no es saludable para el cuerpo, ni para el alma, ni mucho menos para el espíritu.
Si adecuamos nuestras vidas a lo que nos dice este pasaje del apóstol Pablo nos daremos cuenta que si vivimos en Dios, también nos moveremos en Dios.
Las personas que experimentan la vida de Dios "zoé" que es vida espiritual y eterna, y se mueven en él, lo hacen por fe y en obediencia a su palabra, ellos son guiados por el Espíritu de Dios.
Romanos 8:14 RVR60 "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios."
El movernos en Dios y ser guiados o llevados de la mano por él tiene mucho que ver con aquello a lo que aspiramos. Necesitamos poner nuestro corazón, nuestros deseos y nuestros pensamientos en sintonía con su voluntad y con su plan para nuestras vidas.
La condición para permanecer en Dios es amarle con todo el corazón, con toda nuestras fuerzas y con toda nuestra mente; así como guardar su palabra poniendola por obra.
Es maravilloso saber que nos estamos moviendo en el orden de Dios y saber que nuestros pasos están siendo dirigidos por él. Para que ésto sea una realidad que podamos experimentar día a día, debemos buscar a Dios y su reino siempre. Eso es lo que él ha expresado y lo que quiere que hagamos.
Hechos 17:26-27 RVR60 "Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros."
S. Mateo 6:33 RVR60 "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas."
Isaías 55:6 RVR60 "Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano."
Hemos mencionado que es necesario que amemos a Dios, que tengamos fe y que guardemos su palabra, pero no menos importante es ser espirituales, algo que no es posible si no vivimos en una relación personal e íntima con Él.
Jesús dijo que Dios es espíritu, y que busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad. De manera que la preferencia de nuestra alma y todo nuestro ser es y debe ser la adoración a Dios. Para los hombres es una necesidad adorar a Dios, honrarlo y reverenciarlo.
S.Juan 4:24 RVR60 "Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren."
No puedo terminar esta breve reflexión sin decir que, en Dios la mejor manera y la más segura de avanzar es quedarnos quietos, en silencio, solo aguardándole a Él. Abandonando por completo todo afán y ansiedad, toda preocupación y temor.
Mantener en quietud y bajo control y en sumisión a Dios nuestros deseos, nuestros pensamientos y nuestra voluntad, permitiendo que su presencia nos embargue y su Espíritu nos impulse y nos lleve como un rio que fluye desde nuestro interior.
Hechos 17:28a RVR60 "Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos"
La vida es movimiento, es cámbio, es evolución, es propósito y es acción. Muchas veces los cambios son imperceptibles y los movimientos son profundos pero muy reales.
Los cambios exteriores no son siempre la evidencia de auténticas y profundas experiencias, pero tarde o temprano los movimientos y procesos de cambios que hemos experimentado en nuestro interior se mostrarán hacia afuera.
La hiperactividad no es buena para nadie en ningún sentido, no es saludable para el cuerpo, ni para el alma, ni mucho menos para el espíritu.
Si adecuamos nuestras vidas a lo que nos dice este pasaje del apóstol Pablo nos daremos cuenta que si vivimos en Dios, también nos moveremos en Dios.
Las personas que experimentan la vida de Dios "zoé" que es vida espiritual y eterna, y se mueven en él, lo hacen por fe y en obediencia a su palabra, ellos son guiados por el Espíritu de Dios.
Romanos 8:14 RVR60 "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios."
El movernos en Dios y ser guiados o llevados de la mano por él tiene mucho que ver con aquello a lo que aspiramos. Necesitamos poner nuestro corazón, nuestros deseos y nuestros pensamientos en sintonía con su voluntad y con su plan para nuestras vidas.
La condición para permanecer en Dios es amarle con todo el corazón, con toda nuestras fuerzas y con toda nuestra mente; así como guardar su palabra poniendola por obra.
Es maravilloso saber que nos estamos moviendo en el orden de Dios y saber que nuestros pasos están siendo dirigidos por él. Para que ésto sea una realidad que podamos experimentar día a día, debemos buscar a Dios y su reino siempre. Eso es lo que él ha expresado y lo que quiere que hagamos.
Hechos 17:26-27 RVR60 "Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros."
S. Mateo 6:33 RVR60 "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas."
Isaías 55:6 RVR60 "Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano."
Hemos mencionado que es necesario que amemos a Dios, que tengamos fe y que guardemos su palabra, pero no menos importante es ser espirituales, algo que no es posible si no vivimos en una relación personal e íntima con Él.
Jesús dijo que Dios es espíritu, y que busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad. De manera que la preferencia de nuestra alma y todo nuestro ser es y debe ser la adoración a Dios. Para los hombres es una necesidad adorar a Dios, honrarlo y reverenciarlo.
S.Juan 4:24 RVR60 "Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren."
No puedo terminar esta breve reflexión sin decir que, en Dios la mejor manera y la más segura de avanzar es quedarnos quietos, en silencio, solo aguardándole a Él. Abandonando por completo todo afán y ansiedad, toda preocupación y temor.
Mantener en quietud y bajo control y en sumisión a Dios nuestros deseos, nuestros pensamientos y nuestra voluntad, permitiendo que su presencia nos embargue y su Espíritu nos impulse y nos lleve como un rio que fluye desde nuestro interior.
EN EL VIVIMOS
EN EL VIVIMOS
Hechos 17:28a RVR60 "Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos"
Saber y conocer el lugar donde vivimos, el hábitad donde estamos es importantísimo para poder subsistir. Saber cuales serán aquellas cosas que nos permitirán vivir en plenitud, en dignidad y con significado es fundamental.
Estar conscientes de nuestras necesidades más fundamentales es necesario para que podamos buscar todo cuanto puede hacernos falta.
Nuestras necesidades vitales son muy pocas, lo más importante es identificar la naturaleza y esencia de nuestras carencias y que es lo que las satisface.
Somos seres tripartitos, tenemos cuerpo, alma y espíritu; por lo tanto aquellas cosas que nos permitirán vivir y sustentar nuestra existencia tendrán que ser en esencia de distinta naturaleza, es de decir, material, psíquica y espiritual. Somos seres integrales, pero con necesidades de caracter y naturaleza muy diferenciadas por las distintas partes en la que está formado nuestro todo.
La necesidad de alimento y de bebida para nuestro cuerpo no la podrá satisfacer el mucho afecto, ni la meditación, ni la oración. Pero igualmente sucede con nuestra necesidad espiritual, no la podrá satisfacer la comida, ni la bebida, ni el cultivo de nuestra mente, ni las experiencias o satisfacciones de caracter emotivo. Solo Dios, el Padre de los espiritus podrá colmar plenamente nuestra necesidad espiritual y nuestros más profundos anhelos.
De manera que la frase en él vivimos es muy significativa, porque viene a decirnos que Dios es la fuente y el fundamento de toda vida, él es el sustento de nuestra existencia, el único que puede colmar toda necesidad vital. Por eso además, Dios en su palabra nos llama la atención a tomar en cuenta lo siguiente, que no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
No es el hombre el centro del universo, sino Dios, Él es el origen y causa de cuanto existe, Él es la Vida y el que la sustenta con su palabra de poder. Cuanto antes comprendamos esto, antes entenderemos el verdadero sentido de nuestra existencia y hallaremos muchas respuestas a las preguntas que nos hacemos.
Nuestra consciencia del ser y el conocimiento de lo que somos y para que existimos no será completa sin una consciencia de Dios, y si sentir la conexión con su Vida. No tenemos que inventarnos a Dios, ni ponerle nuestra imagen particular, pues eso será siempre una caricatura de su verdadero Ser e identidad. Dios ya se ha revelado, Él siendo Uno se ha manifestado de muchas maneras. El es el que es, el es el gran Yo soy; Yo soy la luz del mundo, Yo soy el camino, Yo soy la verdad, Yo soy la vida.
El gran Yo soy lo llena todo y lo envuelve todo, nos rodea, nos satura, nos insufla su aliento; está tan cerca que es imposible no dar con Él si lo buscamos de todo corazón.
Hechos 17:28a RVR60 "Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos"
Saber y conocer el lugar donde vivimos, el hábitad donde estamos es importantísimo para poder subsistir. Saber cuales serán aquellas cosas que nos permitirán vivir en plenitud, en dignidad y con significado es fundamental.
Estar conscientes de nuestras necesidades más fundamentales es necesario para que podamos buscar todo cuanto puede hacernos falta.
Nuestras necesidades vitales son muy pocas, lo más importante es identificar la naturaleza y esencia de nuestras carencias y que es lo que las satisface.
Somos seres tripartitos, tenemos cuerpo, alma y espíritu; por lo tanto aquellas cosas que nos permitirán vivir y sustentar nuestra existencia tendrán que ser en esencia de distinta naturaleza, es de decir, material, psíquica y espiritual. Somos seres integrales, pero con necesidades de caracter y naturaleza muy diferenciadas por las distintas partes en la que está formado nuestro todo.
La necesidad de alimento y de bebida para nuestro cuerpo no la podrá satisfacer el mucho afecto, ni la meditación, ni la oración. Pero igualmente sucede con nuestra necesidad espiritual, no la podrá satisfacer la comida, ni la bebida, ni el cultivo de nuestra mente, ni las experiencias o satisfacciones de caracter emotivo. Solo Dios, el Padre de los espiritus podrá colmar plenamente nuestra necesidad espiritual y nuestros más profundos anhelos.
De manera que la frase en él vivimos es muy significativa, porque viene a decirnos que Dios es la fuente y el fundamento de toda vida, él es el sustento de nuestra existencia, el único que puede colmar toda necesidad vital. Por eso además, Dios en su palabra nos llama la atención a tomar en cuenta lo siguiente, que no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
No es el hombre el centro del universo, sino Dios, Él es el origen y causa de cuanto existe, Él es la Vida y el que la sustenta con su palabra de poder. Cuanto antes comprendamos esto, antes entenderemos el verdadero sentido de nuestra existencia y hallaremos muchas respuestas a las preguntas que nos hacemos.
Nuestra consciencia del ser y el conocimiento de lo que somos y para que existimos no será completa sin una consciencia de Dios, y si sentir la conexión con su Vida. No tenemos que inventarnos a Dios, ni ponerle nuestra imagen particular, pues eso será siempre una caricatura de su verdadero Ser e identidad. Dios ya se ha revelado, Él siendo Uno se ha manifestado de muchas maneras. El es el que es, el es el gran Yo soy; Yo soy la luz del mundo, Yo soy el camino, Yo soy la verdad, Yo soy la vida.
El gran Yo soy lo llena todo y lo envuelve todo, nos rodea, nos satura, nos insufla su aliento; está tan cerca que es imposible no dar con Él si lo buscamos de todo corazón.
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