PRO 16:6 RVR1960
"Con misericordia y verdad se corrige el pecado, Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal."
No es con el juicio y la condenación que las personas se vuelven de sus caminos malvados, de la inmoralidad y de la rebelión contra Dios. Estas cosas abren el camino hacia la desesperación y la incredulidad, haciendo que la gente resbale y se deslice aún más hasta la profundidad del infierno. La sentencia que cae sobre la culpabilidad de los hombres los mantendrá en la más absoluta miseria y la más desesperante debilidad. Según la ley de Dios, la paga del pecado es muerte.
No obstante, en este proverbio encontramos una solución mucho más efectiva por la que los hombres pueden ser rescatados de su desvío y corrupción. Humanamente no parecen que sean unas maneras eficaces ni mucho menos aceptables, pero sin embargo son la forma en que Dios actúa.
Santiago 2:13 RVR1960
"Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio."
El juicio y la misericordia deben ir siempre juntos, es así como Dios hace. No se trata de echar tierra sobre el pecado ni sobre nuestras debilidades y fracasos, es necesario que las reconozcamos y que las confesemos con arrepentimiento. Dios siempre nos dirá la verdad sobre nuestros errores y nos confrontará con ellos, pero también nos extenderá su mano de misericordia.
El amor de Dios nos da la oportunidad de salir airosos, justificados y victoriosos de nuestros pecados y debilidades.
"Con misericordia y verdad se corrige el pecado". La verdad muestra la realidad, descubre el problema haciendo un diagnostico de nuestra condición, y seguidamente nos conduce a la solución que se haya en la gracia de Dios. Las escrituras nos enseñan que la gracia y la verdad han venido por medio de Jesucristo, y juntas nos traen una salvación completa. La salvación no nos llega por la ley ni por el juicio, tampoco por la ira o por que nos muestren un rostro severo, sino por el favor de Dios, por su gracia y su verdad.
S.Juan 1:17 RVR1960
"Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo."
Antes de llevar a la gente un camión lleno de verdades contruyamos un puente de amor. Y antes de decir a alguien lo que debe o no debe hacer, comprendamos lo que está viviendo e identifiquemonos su estado, para así poder aportarles algo nuevo, como una esperanza y un camino que los conduzca a la victoria.
La segunda parte del versículo parece contradecir la primera "Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal". Pero no es así, la palabra "temor" tanto en hebreo como en griego significa: reverencia, respeto y veneración. Es en la adoración reverente de Dios, en su veneración y respeto que somos librados del mal. Venerar a Dios es darle culto, buscarle y adorarle en su santidad. El pánico nos aleja de Dios, la reverencia nos acerca a él y nos aleja del pecado.
En la epistola a los Romanos capítulo 12 se nos dice como debemos reverenciar a Dios, que no es otra cosa que darle culto y adorarle:
Romanos 12:1-2 RVR1960
"Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta."
Practicando lo que nos dice este pasaje es como nos apartamos del mal, es Dios quien nos libra, de tal manera que cuando le rendimos culto somos transformados mediante su gracia y conformados a su santidad y caracter. Somos trasformados de gloria en gloria a su misma imagen como por el Espíritu del Señor ¡Esto es algo grandioso!.
Mensajes biblicos y reflexiones sobre la vida espiritual que me están ayudando a crecer y madurar integramente como persona y creyente, así como en el conocimiento de Dios. Un granero repleto de semillas espirituales. Una fuente de revelación y de tesoros que pertenecen al reino del Señor.
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martes, 15 de abril de 2014
viernes, 21 de marzo de 2014
ESTAR EN GRACIA
ESTAR EN GRACIA
Dios no retira jamás su gracia, somos nosotros los que nos alejamos de ella y la rechazamos convirtiéndonos en unos desgraciados.
Hebreos 12:12-16 RVR60
"Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura."
La gracia no es barata, le ha costado a Dios un alto precio, Jesús fue su pago, dio su vida hasta la muerte para que la salvación y todo recurso del reino de Dios estuviesen a nuestra disposición. El Señor nos instala en la mansión de su salvación donde hay gran abundancia de riquezas, no obstante, no podemos continuar revolcandonos en el cieno del pecado y viviendo en la pocilga de nuestra vana manera de vivir conforme al pasado.
Es posible andar limpios, sanos y derechos delante del Señor y de los hombres en una vida que moral, social y espiritualmente honre a Dios y le de gloria si nos apropiamos los recursos que por medio de la obra y meritos de Cristo nos han sido entregados.
Tito 2:11-14 RVR1960
"Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras."
La gracia de Dios nos provee a Jesucristo, llevandonos a apropiarnos su muerte en la cruz y su vida resucitada. Recibamos por fe la obra de Jesús en el Calvario y nos encontraremos sumergidos en la poderosa y suficiente gracia de Dios.
Comprendemos la gracia de Dios cuando la recibimos, cuando nos sumergidos en ella, entonces descubrimos que por su medio se nos provee una salvación completa. En ninguna manera se debe confundir el estado de gracia con una vida licenciosa o de libertinaje.
¡Cuánta ignorancia hay sobre este asunto! ¡Qué mal interpretada está siendo esta virtud y atributo de Dios!
La gracia de Dios siempre nos dirigirá hacia la verdad de Jesucristo, a la obra de la cruz, a estar bajo su Señorío, y a vivir una vida en el Espíritu. La misma nos conducirá a la libertad que hay en el Señor, entiendanme "en el Señor", nunca jamás nos llevará fuera de Jesucristo.
¿Qué hace la gracia por los creyentes? Los salva por la justicia de Cristo, los libra del poder del pecado, les libra de una vida bajo la ley, les enseña a vivir en este mundo sabiamente, les hace vivir en justicia, en piedad, con esperanza y en una vida de fe y de victoria.
Efesios 2:8 RVR1960
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios"
Dios no retira jamás su gracia, somos nosotros los que nos alejamos de ella y la rechazamos convirtiéndonos en unos desgraciados.
Hebreos 12:12-16 RVR60
"Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura."
La gracia no es barata, le ha costado a Dios un alto precio, Jesús fue su pago, dio su vida hasta la muerte para que la salvación y todo recurso del reino de Dios estuviesen a nuestra disposición. El Señor nos instala en la mansión de su salvación donde hay gran abundancia de riquezas, no obstante, no podemos continuar revolcandonos en el cieno del pecado y viviendo en la pocilga de nuestra vana manera de vivir conforme al pasado.
Es posible andar limpios, sanos y derechos delante del Señor y de los hombres en una vida que moral, social y espiritualmente honre a Dios y le de gloria si nos apropiamos los recursos que por medio de la obra y meritos de Cristo nos han sido entregados.
Tito 2:11-14 RVR1960
"Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras."
La gracia de Dios nos provee a Jesucristo, llevandonos a apropiarnos su muerte en la cruz y su vida resucitada. Recibamos por fe la obra de Jesús en el Calvario y nos encontraremos sumergidos en la poderosa y suficiente gracia de Dios.
Comprendemos la gracia de Dios cuando la recibimos, cuando nos sumergidos en ella, entonces descubrimos que por su medio se nos provee una salvación completa. En ninguna manera se debe confundir el estado de gracia con una vida licenciosa o de libertinaje.
¡Cuánta ignorancia hay sobre este asunto! ¡Qué mal interpretada está siendo esta virtud y atributo de Dios!
La gracia de Dios siempre nos dirigirá hacia la verdad de Jesucristo, a la obra de la cruz, a estar bajo su Señorío, y a vivir una vida en el Espíritu. La misma nos conducirá a la libertad que hay en el Señor, entiendanme "en el Señor", nunca jamás nos llevará fuera de Jesucristo.
¿Qué hace la gracia por los creyentes? Los salva por la justicia de Cristo, los libra del poder del pecado, les libra de una vida bajo la ley, les enseña a vivir en este mundo sabiamente, les hace vivir en justicia, en piedad, con esperanza y en una vida de fe y de victoria.
Efesios 2:8 RVR1960
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios"
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